ARTÍCULO | Entre la tempestad y la calma

Pablo Alborán contesta los whatsapps con mensajes de voz. Situando el móvil a un centímetro de su boca, como el micrófono de un patrullero, desgrana un monólogo bien hilado, cálido y untuoso, que rubrica con un “besote” o un “abrazote” dependiendo del destinatario. Es el artista más atento del firmamento Seguir leyendo