Geràrd Rodriguez, ex concuersante de OT 2020

El presente es aquello que se te escapa mientras piensas en un futuro que ni siquiera ha asomado. Así inicia Gèrard Rodríguez su carrera artística, con Fugaces, un single que pretende lanzar un mensaje parecido al mítico tempus fugit en forma de canción.  

El ex concursante de Operación Triunfo 2020, que llegó a la gala 10 tras un excelente concurso, presenta un primer sencillo producido por Kim Fanlo y compuesto en la academia, a pesar de ser muy difícil porque tienes la cabeza en la canción de la siguiente gala”.

Hemos compartido unos minutos con Gèrard para que nos cuente cómo ha llevado la acogida de su canción, sus vivencias en la academia y, cómo no, todo lo nuevo que nos tiene preparado.

¿Cómo va esa vuelta a la normalidad?

Gèrard (G.): Bien, ahora más tranquilo, porque estoy con la familia y ya que puedo salir, ir a la playa, quedar con mis amigos… Ya encontrando más la inspiración de componer y menos agobiado que antes, que decía: “Dios, ¿por qué no estoy componiendo con tanta facilidad como lo hacía antes?”. Yo creo que hay que vivir para componer, y ahora que puedo salir un poquito más, ya me cuesta mucho menos.

Entonces, ¿tendremos canciones nuevas pronto?

G.: Sí, sí, ya tengo cuatro nuevas. Cuatro que ya tengo pendientes de producir, o sea que genial.

Bueno ahora que ya ha pasado prácticamente un mes desde que lanzaste Fugaces, ¿cómo dirías que has vivido la acogida de la canción?

G.: Bien, a pesar de que saliese en unas condiciones no muy buenas, la verdad es que bien. A nivel porcentaje de comentarios positivos, la acogida ha sido impresionante. Además, vi el comentario de Pablo Alborán, que le gustó, también vi que le gustó a Alfred y eso es guay.

Y nada, es verdad que salió en una fecha difícil, salió en plena semifinal, la presenté justo antes de que saliese… no sé. Muy difícil todo, pero bueno, la verdad es que estoy súper contento con la canción, porque he conseguido lo que yo quería, que era crear atmósfera y que la canción te llevase sola. Es súper importante escucharla con cascos, o sea, sin cascos a mí me suena bien, pero con ellos, es muchísimo mejor. Y ya está, es una canción tranquila, íntima y nada, muy bien. Estoy muy contento, la verdad.

“Presentar Fugaces en OT fue muy bestia a nivel sentimental”

¿Cómo viviste el momento de presentar tu single en el plató de OT? ¿Estabas muy nervioso? Porque a los minutos de terminar la actuación, salía el single.

G.: Claro, además, yo no suelo desafinar y tampoco me suelo poner así, pero volver a ese plató después de haber salido y hacerlo como artista invitado, presentando tu single… Había ensayado ese mismo día, ya que me habían dado la versión de Fugaces acortada el día antes y la ensayé el mismo día de la actuación.

Además, vi antes a los profesores, vi a mis compañeros y justo en ese momento, cuando los vi, treinta segundos después estaba cantando Fugaces. Fue todo muy bestia a nivel sentimientos, nervios y todo. Es muy difícil de gestionar en ese momento e imposible que no te tiemble la voz. Eso lo hablé con Jesús, y es algo muy normal. Es imposible tranquilizarse y hacerlo tal y como quieres hacerlo.

En cuanto a la letra de la canción, afirmas que quieres reivindicar el hecho de vivir el presente en una relación o en cualquier otro ámbito, pero, ¿te aplicas siempre este mensaje a ti mismo?

G.: No, hombre, yo intento aplicarme el mensaje porque creo que es lo correcto, pero sí que me cuesta. Es difícil, porque si tú estás súper enamorado, es inevitable que pienses un poquito en el futuro, en lo que te gustaría hacer con esa persona. Y yo creo que eso también es bonito, pero me refiero a no estar cada día planificando ni hablando de eso, yo creo que lo más importante es vivir el presente. No solamente en el amor, porque yo puedo hablar en Fugaces de amor, pero también se puede llevar a otro ámbito.

Entonces, yo por ahora no puedo pensar en “vale, ahora puedo producir mis temas, pero quizás dentro de un año no tengo la suerte que tengo ahora”. No puedo pensar en eso, porque si no me amargo y estoy amargando una época de mi vida en la que sí tengo oportunidades y suerte. Entonces, creo que, si ahora trabajo y lo hago bien, en el futuro probablemente, dentro de un año, pueda seguir teniendo la suerte que tengo ahora de producir mis temas. 

Y siguiendo con el single, ¿crees que es un poco más especial, si cabe, por el hecho de que la portada la ha diseñado un fan?

G.: Sí. Bueno, a ver, la portada supuso un poco de confusión. El fan había pillado una fotografía de un fotógrafo de 2017, Nicholas Scarpinato, que ya hablé con él. Pero es especial porque, en realidad, yo quise que participase la gente que me escucha, porque con tanto apoyo que me habían dado en la cuarentena, creo que es lo menos que podía hacer. 

Creo que Fugaces, para mí, es súper especial y diferente, más que nada porque es como que la gente siempre se espera o un tema muy balada o un tema muy pop, como un hit del verano. Y yo creo que un tema así es especial porque crea como una atmósfera que te lleva. Hay que aceptar temas de todo tipo. Yo estoy súper contento con Fugaces, porque es íntimo, es lo que quería sacar en ese momento y no me arrepiento.

“Tuve la ayuda de Bruno para componer ‘Fugaces'”

Y en cuanto al proceso de composición, ¿cómo lo viviste?, es decir, ¿cómo se vive el componer una canción en la academia de OT?

G.: Pues es muy difícil. Es muy chungo porque, durante la semana, tienes que pensar en la canción que tienes en la gala. Creo que Fugaces la compuse cuando tenía Someone You Loved o incluso antes y claro, tienes la cabeza en mil cosas: en la clase de interpretación, en Vicky, en Manu, en Capde, en todos. Es muy difícil. Además, si intentas evadirte un poco y salirte un poco de la canción que tienes durante cada semana, luego es que te toca un compañero que está ensayando en la sala de al lado. Entonces, es como: “¡no puedo buscar tranquilidad y concentración!”.

Pero bueno, la verdad es que tuve la ayuda de Bruno, que se puso conmigo. Yo, si no me pongo a trabajar con alguien, es como que no pillo las ganas, no sé, estaba como un poco agobiado. Y la verdad es que el empujón en la letra lo dimos los dos y me ayudó bastante. Fue muy guay, porque creo que salió la primera o segunda frase y ya luego todo vino solo.

Y en cuanto al concurso, ¿cómo resumirías tu paso la academia? 

G.: Mi paso por la academia, yo creo que como el de todos, supongo que en una palabra sería evolución, pero tanto artística como personal. Ahí no solamente son tus profesores y compañeros, sino que son tu familia. Aprendes también a adaptarte a las energías de cada uno… Hay que trabajar al máximo, porque si no el resultado de la gala es el trabajo que hayas hecho durante la semana, entonces eso es fundamental.

Y si tuvieras que elegir un momento favorito, ¿con cuál te quedarías?

G.: ¿Mi momento favorito? Pues muchos momentos con Rafa, bueno, el ‘pisito de 4′: Rafa, Eva, Anne y yo. Aunque con Nia también me lo he pasado genial. Nia, para mí, es una hermanita mayor, bueno mi hermana mayor [risas]. 

“Si eres tímido, no tienen por qué cambiarte”

El jurado te repetía constantemente es que te faltaba expresar un poco más. ¿Crees que tenían razón o, sin embargo, reivindicas la figura del “tímido”?

G.: Ya… a ver, al principio recuerdo que sí era bastante tímido, pero la verdad es que creo que rompí el cascaron en la gala 2, cuando hicimos Sucker y me nominaron. No sé, yo creo que ya tenían la idea de “Gèrard no expresa” y ya se les quedó un poquito grabado durante el resto de galas. Sí que es verdad que cada uno tiene su esencia y si tú eres tímido, no tienen por qué cambiarte. Puedes ser tímido y expresar en el escenario.

De hecho, cuando salí, había muchísima gente que me dijo: “no entiendo por qué te quitas las gafas porque, para mí, sí expresas con y sin gafas, y es algo independiente”. Es verdad que la idea que me dio Iván de quitarme las gafas, me ayudó bastante. Más que nada, porque las gafas me tapan las cejas [risas]. Yo creo que fue eso, las tres primeras galas, que me dijeron “falta un poquito más de expresión” y ya el resto, pues por la etiqueta que se nos ponía a cada uno.

¿Crees que los vídeos que subíais durante el confinamiento te ayudaron a mostrar facetas tuyas que en la academia no pudimos ver?

G.: ¡Claro! Es que en la academia hay mucha presión. Durante la semana tienes muchas cosas, muchas clases, y a parte, es algo difícil porque no paras. Yo por lo menos no recuerdo una tarde en la que me haya sentado en el sofá. Cuando parábamos de cantar, no parábamos de hablar, ¿sabes? No parábamos en ningún aspecto.

Pero sí, en el confinamiento fue ver realmente lo que se ve que hacemos solos. Creo que lo más importante es que tengas canciones, porque si no tienes canciones, dan igual las discográficas, los managers… Opino que en el confinamiento demostramos un poquito lo que cada uno hacemos con nuestras propias manos, lo que somos capaces de hacer, la creatividad… Todo.

“Hay personas que, por hacer que suba uno, hunden al otro”

¿Crees que viviste un confinamiento distinto al de tus compañeros por saber que podías ser el siguiente expulsado? Es decir, ¿cómo se vive una cuarentena, en plena pandemia mundial, siendo concursante de OT y encima, estando nominado?

G.: Hombre, a ver… fue gracioso [risas]. Durante la cuarentena, yo me curraba un montón los vídeos, porque quería y me apetecía que la gente disfrutase tanto como yo a la hora de llegar al pase y ver el vídeo. Yo pienso que cuando haces las cosas bien, da ‘gustito’ verlas. Eso es lo que yo buscaba.

Sí lo viví un poco difícil, porque he pasado la cuarentena entera nominado, sabiendo que igual al volver me iba. La verdad es que era raro. Pero bueno, me sirvió para decir: “mira, has trabajado un montón, has evolucionado, lo más importante es el apoyo que tienes de la gente que te está apoyando un montón”, y lo viví con mucha más calma, divirtiéndome y como soy yo.

Pero sí es difícil, porque al estar nominado ves muchos comentarios positivos, pero también muchos negativos. Y simplemente recibes comentarios negativos porque no eres la otra persona, ¿sabes? Hay gente súper respetuosa -que es la mayoría-, pero hay otras personas que, por hacer que suba uno, hunden al otro. Pero bueno, nosotros estamos acostumbrados a eso, la cuarentena nos hizo más fuertes en ese aspecto y es algo que todos llevamos súper bien.

Por cierto, ¿te buscaste en Internet o en Twitter para saber qué opinaba la gente de ti? 

G.: Cuando salí, encendí el móvil a la hora o así, más que nada para hablar con mi padre y decirle: “oye, que tiro hacia allá, llego mañana”. Pero, encendí el móvil para hablar con él y también recuerdo que primero me llamó Rafa, luego Anne y estuve hablando bastante con ellos. Cuando llegué a Ceuta a la semana o semana y media, puse lo típico en Internet de “Gèrard es…” y ya lo que salga. En plan, “Gèrard es…”, yo que sé, “… tonto” [risas]. Y ya está, pero fue más que nada por las risas.

Debe generar mucha curiosidad saber qué piensa la gente de ti si has estado sin saber nada durante dos meses. 

G.: Claro, y además que si te ponen una cámara 24 horas, alguna vez la has tenido que cagar. Y todo el mundo la ha cagado. O sea, te ponen una cámara 24 horas al día, y algo dices que la gente dice “uy…”. Hay opiniones de todo tipo, pero no sé, creo que todos en ese aspecto hemos tenido algún momento en el que la gente ha estado en desacuerdo, pero es normal.

“De aquí a un mes, sacaré el segundo single”

En uno de los vídeos que grabaste a Flavio y que vimos en un chat, le dices que tenéis que cantar juntos. ¿Pensáis llevar a cabo esta idea de verdad? 

G.: Flavio y yo nos llevamos súper bien y a mí me hace mucha gracia. Somos unos dejaos en el Whatsapp, no hablamos por allí. Entonces, puede que pasen 3 años y no hablemos… No, hombre, no [risas]. No porque nos preguntamos de vez en cuando: “oye, ¿cómo estás?”, pero sí es verdad que somos un poco dejados.

Yo no utilizo mucho el Whatsapp porque, si estoy componiendo y con la mente así trabajando ya, como que estar con el móvil no me apetece mucho, sino que prefiero tomar el aire. Pero nos llevamos súper bien y seguramente en Madrid nos veamos mucho. Entonces, algo haremos juntos seguro.

Y ya para terminar, queremos saber qué es lo próximo que vas a hacer. ¿Sacarás single a single las canciones nuevas que antes mencionabas?

G.: Sí, single a single, porque como digo en Fugaces: un poquito de vivir el presente [risas]. Y nada, yo creo que en menos de un mes, sacaré el segundo single si todo va bien. Si todo va como tiene que ir, en un mes, como máximo, estará. Tengo muchísimas ganas y estoy súper ilusionado, porque estoy escuchando la maqueta y suena súper bien. No me quiero imaginar la canción entera…

Gèrard es mucho más que un concursante de OT. A pesar de hacer un concurso excelente, teniendo que aguantar valoraciones mayoritariamente injustas, Fugaces ha demostrado con creces la esencia del artista. Defendiendo que la timidez no lleva implícita la “no expresión”, el cantante llega, con billete de ida pero no de vuelta, al alma de aquel que escuche su canción.

A pesar de su juventud, el ceutí tiene claro un mensaje muy importante: vive el presente, deja de pensar en qué vendrá porque, mientras lo haces, el presente que deberías estar viviendo, se va. Así lo refleja en su primer single Fugaces, del cual afirma estar muy contento con su acogida, a pesar de que no salió en el mejor momento posible.

Gèrard ha confirmado que tiene, por lo menos, cuatro canciones nuevas que pronto podremos escuchar. La primera de ellas, en teoría, en poco más de un mes. Así que, mientras esperamos la llegada de los nuevos temas, disfrutemos, con los auriculares, de la atmósfera de Fugaces.