Irenne, cantautora

Hay situaciones que por mucho que queramos, la solución no está al alcance de nuestra mano. Así que, cuando esto sucede, dos caminos tenemos: resignarnos o bailar a la vida. La interprete y compositora Irenne baila.

El pasado 22 de mayo, en plena desescalada, la madrileña lanzó Baila, su single debut. Una canción, compuesta por la propia Irenne y producida por Iker Arranz, que es un canto a la liberación personal. Pues, por muy oscuro que amanezca el día, nada ni nadie te debería quitar las ganas de bailar, defiende la artista en el estribillo. 

Hace unos días, tuvimos la suerte de que la cantante nos aceptase “el baile” y, a continuación, os dejamos con el resultado. 

Recientemente has debutado con Baila y te ha tocado estrenarlo en una situación muy atípica ¿Cómo ha sido sacar tu primer single en mitad de una pandemia mundial?

Irenne (I.): Es verdad que las circunstancias no son las ideales y, si se hubiera podido, seguramente lo hubiéramos hecho de otra manera; pero bueno la canción y el trabajo estaban hechos y yo creo que lo importante era sacarla y que la gente pudiera escucharla y disfrutarla. Y ya luego haremos todo el trabajo que no hemos podido hacer hasta ahora. 

Baila es un tema que habla de que por muy mal que vayan las cosas, nadie debería quitarte las ganas de “bailar”. Cuéntame cómo surgió esta canción.

I.: Baila surge de una conversación con una amiga que estaba pasando por un momento personal un poco malo. Así que escuché su historia y de ahí nació la canción. Baila refleja un poco lo que tú has dicho: esa necesidad de sentirte independiente a nivel emocional, que yo creo que es un poco lo más complicado, porque la gente que tienes a tu alrededor te termina influyendo. Entonces, Baila va de eso, de que, aunque ahora mismo estés pasando por un momento en el que no te encuentras al 100 por 100, siempre vas a poder tirar para delante y vas a volver a bailar y a disfrutar de la vida.

Y a Irenne ¿qué o quién le hace bailar?

I.: Pues a mí me hace bailar… Estar con mis amigas, principalmente, porque me lo paso increíble con ellas. También, me hace bailar ir consiguiendo las cosas que quiero conseguir…Y me hace bailar el saber que puedo luchar por lo que quiero hacer, tener esa libertad de yo poder elegir qué quiero.

Hay una parte de la canción que dice “No te supieron cuidar y tu luz se fue apagando en un rincón de tu habitación” ¿Qué le dirías a esas personas que se encuentran en esta situación?

I.: Yo no soy maestra de nada ni pretendo serlo. Al final, cada situación y cada persona es un mundo, pero simplemente le diría que independientemente del punto en el que te encuentres ahora mismo, siempre vas a vivir cosas mejores y cosas peores. Puede que ahora estés en un punto un poco bajo o que no tengas ganas de, a lo mejor, salir a la calle y seguir tu vida; pero yo creo que, al final, de todo se sale. Todo tiene una solución y lo importante es que tú estés a gusto contigo mismo, aunque a veces alrededor no tengamos o no pasen las cosas que queremos que pasen. Lo importante es que tú estés seguro de ti mismo y que quien quieres ser es quién eres ahora mismo. 

Hablando de quién queremos ser, el próximo 12 de junio estrenas el videoclip de Baila ¿qué me puedes contar acerca de cómo has querido que sea este vídeo?

I.: Te puedo contar que hemos intentado grabar algo que sea bonito y sencillo para darle un videoclip a Baila

“Yo creo que gracias a esto también estoy aprendiendo a parar y a ver que las cosas necesitan su tiempo”

Esta situación os obligó a retrasar la grabación del videoclip ¿cómo has vivido esta crisis y cómo estás llevando la incertidumbre que la pandemia está dejando especialmente en el sector de la música?

I.: La verdad es que yo soy una persona súper impaciente, con lo cual esto me ha venido mal y me ha venido bien. Yo creo que gracias a esto también estoy aprendiendo a parar y a ver que las cosas necesitan su tiempo. Hay que saber esperar, pero la verdad es que esta situación en el sector de la cultura, no solo en la música, está siendo un poco complicada. Nuestro trabajo no es un trabajo en el que tenemos una constancia. Entonces, este parón en el que no se pueden todavía dar conciertos, en que no podemos ir a promocionar el trabajo físicamente… Pues es un poco complicado, porque te tambalea un poco todo lo que habías planeado. Yo espero que dentro de poco se pueda, porque creo que estamos avanzando hacia la salida de todo esto, y a ver qué tal.

Ahora me gustaría remontarme a los inicios y conocer cómo llegó la música a Irenne.

I.: Pues la verdad es que la música siempre ha estado muy presente en mi casa, porque mis familiares son músicos. Entonces, para mí, la música ha sido algo muy natural y con la que he tenido una conexión desde muy pequeña. Es verdad que cuando ya decidí tomármelo un poco en serio, fue cuando tenía unos 15 años, cuando me presenté a un concurso de talents aquí en Leganés. Ahora que me veo desde fuera, la verdad es que no sé ni cómo lo hice porque soy una persona súper vergonzosa para esto, pero me atreví y, de hecho, lo gané. Para mí fue algo increíble y yo creo que eso me dio un poco el pie para decir: “¡oye!, pues igual es que mi lugar es este”. Y, desde entonces, he intentado perseguir esto. 

Es curioso, pero sois varios los artistas que comentáis que sois muy tímidos ¿La vergüenza desaparece en el escenario?

I.: Sí. Una vez que estoy en el escenario es como: “vale, ya estoy aquí y sé lo que tengo que hacer”. Yo cuando peor lo paso es cuando me bajo, que siempre pienso “por favor, que nadie me diga nada” [risas], pero cuando estoy arriba todo bien. 

¿Qué le diría la Irenne de hoy a aquella que con 15 años ganó el concurso de talents de su ciudad?

I.: Le diría que confiara un poco más en sus capacidades o en la persona que es, porque yo siempre he sido una niña muy insegura conmigo misma. Siempre he tendido más a desprestigiarme en cualquier aspecto en el que intentaba un poco fijar mis objetivos. Así que le diría que se quiera un poquito más y que por qué no va a poder ella hacerlo. 

“Es un sector y un trabajo en el que no depende solo de lo bien que hagas tu trabajo, sino de cómo lo reciba la persona que te está escuchando”

Ahora que las circunstancias obligan a esperar para tocar Baila en directo, ¿te planteas aprovechar el tiempo para preparar un EP o un álbum?

I.: Obviamente si yo pudiese grabar un disco, ¡vamos, yo para adelante! Todo lo que me dejen y tenga la posibilidad de hacer lo voy a hacer. De momento, la idea es ver cómo camina Baila y, si todo se da bien, el próximo paso es sacar un segundo single. A partir de ahí, ya no lo sé… La verdad es que como depende tanto de la respuesta de la gente… Es lo que siempre digo, que es un sector y un trabajo en el que no depende solo de lo bien que hagas tu trabajo, sino de cómo lo reciba la persona que te está escuchando. Entonces, bueno veremos a ver…

Para terminar, una de las preguntas clásicas ¿qué es el éxito para ti?

I.: ¡Uf qué difícil! El éxito para mí… No sé si quiera si lo tengo yo definido realmente… A día de hoy te diría que el éxito es haber dado respuesta a una necesidad que tengo. Yo creo que si estoy haciendo esto no es porque siendo cantante o músico se gane más dinero que por ser X, sino porque para mí es algo necesario. Yo creo que la gente que se mete a hacer esto, lo hace porque lo necesita, no porque realmente se piense que es algo a lo que se tiene que dedicar (a nivel empleo te hablo). Entonces, el éxito es encontrar la manera de dar respuesta a esa necesidad dentro de mí. Ese es el éxito, por lo menos ahora, no sé si me cambiará esta visión dentro de un tiempo… ¡Espero que no!

Irene Serrano es juventud, sensibilidad y honestidad y así se refleja en Baila, su primer sencillo. Una canción que conjuga la emotividad de las estrofas con una dosis de buena energía en un estribillo, que anima a despegar los pies del suelo. Hoy Irenne nos sacó a bailar y, desde aquí, no nos queda más que desearle que ese baile continúe durante mucho tiempo (y que nosotros lo veamos).

‘Y baila, baila, baila, baila, baila…’

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.