Hace algo más de año y medio, Yoly Saa cambió la terriña gallega por el asfalto madrileño. Una decisión, impulsada por un “ahora o nuca” que le cambió la vida por completo. En Madrid, no solo conoció a “un grupo de gente maravillosa”, sino que también se encontró a sí misma. “Yo no sé si tenía muy claro quién era hasta que llegué aquí”, nos confesaba hace unas semanas en una entrevista. Una búsqueda interior que se tradujo en canciones.

La descubrimos hace unos meses, junto a su inseparable guitarra, en Libertad 8, le seguimos la pista en Buho Real y en la sala El Sol fuimos testigos de su gran noche. Tras meses de esfuerzo y de pequeños pasos, el pasado 14 de febrero salía a la luz Magma, su primer EP. Un recopilatorio de seis canciones, que reflejan aquello que, “de manera buena o mala, de manera amorosa o personal, me han hecho explotar para bien o para mal”.

Una erupción de sentimientos que merecía una presentación por todo lo alto. Fue este 11 de marzo, un día que llevaba meses marcado su calendario y un sueño que casi se le escapa de las manos por culpa del coronavirus. Ante las recomendaciones de las autoridades sanitarias, dos opciones sobre la mesa: suspender o realizar dos pases para distribuir a la gente y minimizar el riesgo de contagio. La decisión de la gallega y su banda no se hizo esperar: duplicarían esfuerzos para regalar a su público una noche mágica en dos pases.

El directo arrancó con el fuego que Paula Vegas (piano), Samu Gamallo (guitarra), Carlos Bueno (bajo), Nino Bagnoli (batería) e Iván del Castillo (trompeta) encendieron sobre el escenario, el mismo que segundos más tarde la entrada de Yoly Saa terminaría por convertir en Incendio. Comenzaba así un doble concierto, en el que el público fue testigo del enorme talento de la cantautora y de sus músicos, y en el que El Error solo estuvo presente en el título de su segunda canción. 

La velada continuó con la versión acústica de Caigo, con la que Saa se convirtió en la ‘única culpable‘ de pellizcar el alma de todos los presentes. Un sentimiento que, lejos de desvanecer, se incrementó con la aparición en escena del primer invitado de la noche, Luis Fercán. “Somos la misma persona, el en chico y yo en chica”, decía la cantante minutos antes de que la brisa gallega se colase en la sala y nos convenciesen de que ‘Galicia te baja la luna, te cura y te busca una lluvia de estrellas cada agosto fugaz para que la veas volver a brillar‘. 

Yoly Saa
Yoly Saa y Ede en la sala El Sol | Foto: Celine Centurión van Hilst

Si en Galicia tiene su refugio, en Madrid encontró la verdadera amistad. “Creo que nunca había conectado tanto con seres humanos como he conectado aquí”, nos comentó. Por eso, en su noche quiso rodearse de su gente dentro y fuera del escenario. Junto a Alicia Castillo interpretó Ahora que Aprieta el Frío a golpe de piano y voz. Qué Dirías Ahora, en memoria de los que ya no están, detuvo el tiempo y confirmó que la sensibilidad de Yoly y honestidad de Ainoa Buitrago forma una combinación maravillosa e insuperable. Hay quien sabe dejar huella…

Alice Wonder y Ede tampoco quisieron perderse la cita y la acompañaron en Solo Quiero Beber, un tema que enmudeció a los presentes con un juego de voces absolutamente magistral

Aunque afirma que suele ser la ‘cruz de la moneda‘ porque “el drama” le inspira, el miércoles se dejó llevar y nos mostró su cara. A sus padres dedicó una emotiva canción para darles las gracias por haberla permitido volar y no haber encontrado ni “un solo no” en el camino. Tanto es así que reveló que “cuando les dije a mis padres que me iba a Madrid, mi madre me puso las maletas en la puerta”, comentó en tono jocoso. 

El amor también fue protagonista y, quizá, el causante de que sus Cimientos se hayan tambaleado en más de una ocasión. Por eso, no faltaron canciones como Todo Contigo, Rendición o Galerna, un tema que sin estar incluido en el EP robó el corazón a más de uno/a. Belleza en estado puro. 

Su primer sencillo, De Seis a Seis, se hizo esperar y sonó en tiempo de bises. La noche llegaba a su fin y ‘el olor de tu pelo negro‘ evocó a ese amor que, aunque no pudo ser, siempre será recordado con cariño. El mismo apego que Yoly tiene a Tercera Guerra Mundial, una canción que la transporta a sus primeros días en Madrid. ¡Quién le iba a decir entonces que en poco más de año y medio el volcán entraría en erupción y su Magma terminaría incendiando un lugar tan emblemático como la sala El Sol!

Y es que Yoly Saa nunca fue de las que firman la Rendición

Texto: María Sánchez

Fotografía: Celine Centurión van Hilst

 

 

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.