Un café bien cargado y sin azúcar para soportar a las últimas horas de oficina y proporcionar al cuerpo la energía suficiente para terminar el trabajo y desplazarse hasta el WiZink Center de Madrid. Es viernes, se celebra el amor y Maldita Nerea se encarga de poner banda sonora a la velada.

Pasan las ocho de la tarde y el flujo de personas adentrándose en el Palacio de los Deportes de la capital es una constante. Una vez dentro, la emoción y nervios por ver a Jorge Ruiz y compañía sobre el escenario se respiran en el ambiente. Charlas, risas y pronósticos acerca de cuál será el tema de apertura se intercalan con arrumacos y gestos de amor de esas parejas que han decidido celebrar San Valentín de concierto. Y, si pensaban que su amor iba a pasar desapercibido, ¡error! Ahí estaban las enormes pantallas del WiZink, ojo avizor para no perder detalle. 

A las nueve y media de la noche los cinco integrantes de Toom Pak rompían todos los pronósticos sobre cómo iba a ser el inicio del directo. Su percusión con botellas de plástico y bidones cedió el paso a una cuenta atrás que concluyó con Maldita Nerea sobre el escenario cantando aquello de ‘por el mar que a mi vida entregas, por el sueño y la fe, porque solo soy sentido si te vuelvo a ver’ y recordando que Nunca Estarás Sola.

Comenzó así un concierto en el que los murcianos repasarían los temas más exitosos de sus diecisiete años de carrera musical, así como canciones de su último disco Un Planeta Llamado Nosotros (2020). Un álbum que en su primera semana de vida ha alcanzado el número uno en ventas, evidenciando que las historias de amor, amistad y superación del grupo liderado por Jorge Ruiz siguen calando hondo entre la gente.

A continuación, la banda abría la veda para ‘hacer locuras sin que nadie entienda’, mientras se cuestionaba si ¿No Podíamos Ser Agua? Y, precisamente, esa fórmula de H2O es la que más de uno demandaba a aquellas alturas, porque el concierto arrancó enérgico y se mantuvo in crescendo durante los 120 minutos que duró. Con el público entregado, llegó el momento de dejar claro que la noche del viernes estaba pensada par celebrar y no para escuchar Cosas que Suenan a Triste o… quizá alguna sí porque, Cuando Todas las Historias se Acaban, ahí están los chicos de Maldita Nerea para iluminar los corazones apagados.

La noche continuó con temas tan populares como Fácil, No Pide Tanto Idiota, Perdona Si Te Llamo Amor o En El Mundo Genial de las Cosas Que Dices, que el público coreó a pleno pulmón. Los temas de siempre se intercalaron con los más nuevos. Así, Extraordinario, Dos Besos Después, La Espera o Te Prometo Libertad también tuvieron su espacio y, con ellos, las tortugas -los fans del grupo- demostraron a la banda que acudieron al WiZink con los deberes hechos y el repertorio bien aprendido.

Llegados a este punto, Jorge tomó la palabra para lanzar dos mensajes A Quien Quiera Escuchar: el primero, para comunicar la ausencia por motivos de salud de la única invitada de la noche, Ana Mena; y el segundo, para implorar a su público que “me ayudéis a cantar la siguiente canción”.

El ecuador del concierto se sobrepasaba con una concesión del grupo que reza eso de ‘Toma mi presente, mi futuro incierto y que el mundo nos recuerde por soñar despiertos’. Un sueño que quizá viniese en compañía de una Bailarina a la que a Luis Gómez (guitarrista) se olvidó de recibir. “A Luis se le olvida que tenía que empezar él la canción y a nosotros se nos olvida que la vida es fluir y no pensar, se nos olvida que esta canción es por y para vosotras”, comentó el vocalista antes de que su bailarina encendiese la luz del palacio con solo respirar.

Uno de los momentos más entrañables se produjo en la pasarela del escenario, cuando Alejandro Martínez y su piano se convirtieron en cómplices de Ruiz para interpretar La Respuesta No Es La Huida. Tal vez porque el viernes servidora estaba ‘blandita‘ o porque a golpe de piano la canción alcanzó una dimensión especial, pero ese ‘Es difícil volar cuando esperas la caída. Es difícil soñar cuando no ves la salida, cuando el tiempo que queda, se acabó en cada espera’, se clavó en lo más profundo del alma y arañó el corazón de las tortugas con el caparazón más duro. Sin embargo, la emoción no desapareció ahí, sino que se prolongó hasta Por El Miedo a Equivocarnos.

A continuación, La Canción que No Termina y Siempre Estaré Ahí abrieron paso al tema más esperado, El Secreto de las Tortugas. Gracias a esa canción la familia de Maldita Nerea se convirtió en el ejercito de tortugas más popular del planeta. Un himno que merecía un inicio especial. Como si de un ritual se tratase, Jorge pidió a todos los asistentes que se agachasen. Así, tocando tierra, comenzó con ‘Y si seguimos con el plan establecido, nos cansaremos al ratito de empezar probablemente no encontremos el camino...’, hasta que llegó el ‘nos sobraran las ganas de volar’, que volvió a poner al público en pié y desató la locura final.

Habíamos llegado a la última canción o eso nos habían hecho creer. Tras una fingida despedida, el grupo volvió a aparecer sobre el escenario para prometernos libertad en Un Planeta Llamado Nosotros, canción que da título a su octavo álbum de estudio. Ahora sí, el viaje había concluido y, tratándose del día de los enamorados, el broche de oro lo puso Tu Mirada Me Hace Grande. Antes de interpretar la canción, el líder del grupo dijo adiós a su público con unas sinceras palabras: “La gratitud es el único camino. Muchas gracias Madrid”, añadiendo que “tenemos que conseguir una educación mejor para nuestros niños. Si miramos a los ojos de los niños, enseguida sale una sola frase, una sola que voy a recordar siempre: tu mirada me hace grande”.

Concluía así una velada repleta de buena energía y emoción, en la que las tortugas y Maldita Nerea fueron una sola voz coreando aquello de que ‘nada es importante cuando hacemos los recuerdos por las calles de Madrid’. Tras un inicio de gira por todo lo alto en Madrid, el próximo 27 de febrero la banda pondrá rumbo a París, para arrancar una pequeña gira europea que efectuará parada en Londres y Dublín (más información AQUÍ).

‘Hacen falta más personas como tú y menos miedo’

Texto y fotografía: María Sánchez.

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.