Recuerdo la primera vez que vi a Pablo Grandjean por televisión. Fue hace prácticamente un año, cuando el cantante se enfrentaba por vez primera a la valoración de los jueces de Factor X España. Visiblemente nervioso y tapándose, incluso, la cara con la mano, tomaba asiento acompañado de su guitarra. Antes de empezar su ejecución, se presentó ante Laura Pausini, Risto Mejide, Xavi Martínez y Fernando Montesinos como Pol Granch, un joven de 19 años que se disponía a interpretar Le Chant Des Sirènes de Fréro Delavega, una canción en francés ¡en francés!

Y no, la ejecución no fue perfecta por los nervios del momento, pero a pesar de ello logró dejar petrificada a la mismísima Laura Pausini y al resto de miembros del jurado. “Eres un inconformista y ese tipo de gente es el que estamos buscando cada día aquí”, le llegó a decir Xavi Martínez, porque Granch tiene personalidad, sensibilidad y su dominio del francés -su lengua paterna- le aporta ese plus de novedad al panorama musical patrio. Cualidades que supo mostrar y transmitir durante su paso por Factor X España y que le permitieron alzarse como ganador del talent

Aproximadamente un año después de su victoria, Pol Granch presenta su EP debut de nombre homónimo. Un trabajo discográfico que aglutina un puñado de canciones tan emocionantes como versátiles, que revelan su desbordante personalidad y su especial sensibilidad. “Esto es solo el principio, tengo mucho más que ofrecer”, explica acerca de su EP. Sobre éste y su paso por Factor X nos hemos sentado a charlar con él. 

Uno de los grandes consejos que te dio Laura Pausini durante tu paso por Factor X España fue que “quien no arriesga nada no va a los infiernos, ni va a los altares” ¿Pol Granch ha arriesgado con este EP?

Pol Granch (P.G.): Si te digo la verdad yo creo que la palabra ‘riesgo‘ sí que puede estar un poquito, pero aun no he arriesgado del todo. 

¿Cómo definirías tu primer EP y qué va a encontrar quién lo escuche?

P.G.: El EP son los emociones y sentimientos que me iban pasando en los momentos que componía las canciones. Y la gente va a encontrar, además de Late y Perdón Por las Horas -los singles-, baladitas y música más íntima o ñoña coma a mi me gusta decir [risas].

Un popurrí de sentimientos que ¿necesitaban de la música para fluir?

P.G.: Sí, yo creo que sí, porque me he dado cuenta de que me cuesta mucho hablar los temas amorosos. Entonces, cuando estoy componiendo escribo todo lo que siento hasta, incluso, sensaciones que no he vivido o experimentado, pero que me gustaría vivir. 

Para la grabación de este EP has contado la ayuda de David Santiesteban y Paco Salazar, pero eres autor de todas las canciones ¿verdad?

P.G.: Sí. Es cierto que en algunas David Santisteban ha hecho algunos apuntes, pero la mayoría de las letras son mías.

¿Te has sentido libre para poder plasmar en tu EP lo que tú querías?

P.G.: Si te digo la verdad y con el corazón en la mano … Libertad, libertad no hay. No te estoy diciendo que David y Paco no me la hayan dado, sino que quizá me he limitado yo mismo por la falta de experiencia. Cuando vas por primera vez a un estudio en casa de otra persona impone y quizá no te mojas del todo a la hora de dar tu opinión. Yo creo que, al final, la libertad te la da la experiencia y el ir cogiendo tablas. 

¿El EP es adelanto de un proyecto mayor en un futuro?

P.G.: Con este EP estamos probando teclas, viendo cómo va sonando y si va gustando. Yo  todavía tengo mil cosas más que hacer y enseñar.

Late ha sido el primer single ¿Por qué elegiste esta canción como carta de presentación?

P.G.: Me gustaba bastantemente porque, al principio, todo lo que escribía era más triste y black y necesitaba meterle un poco de salerito a esto. Así que tras salir de Factor X, me puse a escribir, salió esta canción, me gustó porque tenía su ritmito y su cosa y llegamos a la conclusión de que tenía que ser el single.

Perdón Por Las Horas habla de los recuerdos de ese amor que fue y no se termina de ir, utilizando el mensaje de este tema como pretexto, ¿qué recuerdos te deja Factor X?

P.G.: Sobre todo, los momentos que compartimos todos en la casa. Cantábamos, bailábamos y todo era muy mágico, pero siempre recordaré a mi Niño Bermejo sentado en el borde de mi cama cantándome 90 Minutos ¡Increíble!

A pesar de tener estilos muy diferentes, ¿te plantearías una futura colaboración con él?

P.G: ¿¡Con el Niño Bermejo!? ¡Buah! ¡Para mí sería increíble! Con el Niño Bermejo podría quedar una colaboración súper preciosa.

Hablando de Factor X, tú eras seguidor del programa, pero me imagino que verlo no será lo mismo que vivirlo ¿Te lo esperabas así?

P.G.: No, para nada es lo mismo. Encima yo soy el típico friqui que me sé hasta los diálogos del jurado y todos los momentos. Y no, no tiene nada que ver.

¿Te sorprendió “la tele por dentro”?

P.G.: La verdad es que yo pensaba que todo iba ser más de mentira y para nada. Me sorprendió bastante ver que todo lo que se veía era así tal cual, real.

Tu coach fue Laura Pausini ¿Con qué te quedas de ella?

P.G.: Lo que me llevo de Laura Pausini es su seguridad. Ella tiene como un aura que te da mucha tranquilidad. Es súper genial y a mí me equilibraba un montón.

Y te apoyó durante el concurso y lo sigue haciendo ahora.

P.G.: Ahí está ella demostrando que es lo que es: una estrella de cabeza a pies y un diez de persona. Es la mejor.

¿Consideras que el hecho de tenerla a ella como mentora influyó a la hora de que te alzases con la victoria?

P.G.: Sí, totalmente. Yo desde el primer momento quise irme con ella. Y luego cuando nos fuimos a Italia a conocer a su familia y todo … Fue todo un plus de motivación por su parte. Así que sí influyó.

Te conocimos gracias a Factor X, pero ¿desde cuándo le viene a Pol Granch su amor por la música?

P.G.: Mi amor por la música es incondicional, lleva en mi patatita desde que nací. En general, mi familia tanto por parte de padre como de madre son muy musiqueros. A mi padre le encanta cantar, mi abuela por parte de madre tiene una voz preciosa … Así que desde siempre.

¿Cómo llegó la primera guitarra a manos de Pol Granch?

P.G.: Mi primera guitarra fue una Carmen, una española, que me compró mi papi por navidad hace mucho, mucho. Y nada me ponía mis vídeos y así aprendí a tocar los acordes básicos para hacerme las cancioncitas.

En Late dices: “acaba de empezar la historia adorablemente imperfecta que nunca podrías imaginar” ¿Pol Granch podía imaginarse hace unos años que llegaría hasta donde está hoy?

P.G.: Si te digo la verdad, imaginármelo no lo sé, pero las ganas y la intención siempre estuvieron en mi cabeza. Yo quería dejar al menos un poco de huella, que hubiese algo mío. Así que con eso ya estoy orgulloso.

¿Que le diría el Pol Granch de hoy a aquél chico al que su padre le regaló en Navidades una guitarra o al que se presentó a los casting de Factor X España?

P.G.: Le diría que no vaya tan acelerado, que no sea tan cabeza loca y tan emocional al instante, que no piense en el corto plazo y que crea en el mismo.

Fuiste el ganador de Factor X, acababas de lanzar tu primer trabajo, pero ¿qué es el éxito para Pol Granch?

P.G.: Poder vivir a gusto, feliz con mi familia, enamorarme, tener una familia perfecta y que mi música llegue a la gente que le tenga que llegar, les guste y disfruten de ella y yo con ellos viéndolos disfrutar.

pol_g_27-1.jpg
Pol Granch / Foto: Cedida por Sony Music Spain

Pol Granch es consciente de que la música es una carrera de fondo y con este primer EP comienza a dar sus primeros pasos. Un trabajo discográfico que conjuga canciones más movidas como Late y Perdón por Las Horas y temas más lentos o “ñoños“. Si en los primeros destaca su desbordante personalidad, es con los segundos con los que Pol cautiva. Desastre es el claro ejemplo, una canción en la que además fusiona su lengua materna (castellano) con la paterna (francés). ‘Todo el mundo sabe lo que tiene’ y la ilusión y las ganas de Granch por seguir creciendo y aprendiendo con cada paso se reflejan en su mirada. Desde aquí, Pol, solo nos queda decirte que ‘si lo firmas, lo firmo, firmamos acuerdo para volar’ alto con tus canciones. 

Redes Sociales Pol Granch: Twitter e Instagram

Texto y entrevista: María Sánchez