“Bona nit Girona, esta es la primera parada del Tour Reflexión, aquí empieza todo”. Así es como Ana Guerra daba inicio a su primera gira en solitario en el Auditori de Girona.

Anoche, Ana Guerra demostró por qué llegó hasta la final de OT 2017 y por qué tiene que dedicarse toda la vida a cantar. Aquello fue mucho más que un concierto más. Entre el publico solo se escuchaban halagos a la canaria, bitores, aplausos y sonrisas durante las casi dos horas que duro el espectáculo. Grandes y pequeños le demostraron el cariño que le tienen y cantaron con ella todas las canciones. 

La tinerfeña cantó los temas de su primer disco Reflexión, no faltaron los hits Bajito y Ni la Hora, pero también tuvieron su espacio grandes temas como Olvídame y Despierta, donde puedo agradecer a toda la gente que había apostado por ella, ya que gracias a ellos ahora vive de su sueño, cosa que poca gente puede hacer. Con una Mirada es un gran tema, la canción que engloba un circulo precioso entre Morat y Ana, aunque con alguna variación que hizo ella en la letra, que ya os explicará cuando la veáis en directo, porque hay que verla en directo sí o sí. 

Pero como no podía ser de otra manera, Operación Triunfo le dio las alas para volar libremente y anoche retumbaron por todas las paredes del Auditori los grandes temas que Ana cantó en el programa. Por supuesto, la fiesta lo puso Lo Malo, pero también sonaron Volver, El Remedio, Havana, La Negra Tiene Tumbao o la favorita Sax. Además, cantó y contó la tan emotiva Lagrimas Negras y, por supuesto, no Ana, no era canción nominable. A continuación, habló de lo que le ayudaron los profesores de interpretación, Los Javis, para hacer frente a los temas que le ponían cada semana, pero hubo un tema que lo tubo claro y solo se visualizo a ella, La Bikina, nada más que decir. Bueno … sí, que, como no podía se de otra manera, La War estuvo ‘altanera, preciosa y orgullosa’ durante su interpretación.

Cuando parecía que la fiesta se había acabado, la cantante aparecía en medio del publico a ritmo de Como Te Atreves a Volver, pasando por Don’t You Worry ’bout a Thing y acabando con Vete de Mí y su flauta travesera. Pero allí no acabó nada, allí empezó todo. No se había ido y ya quería volver a Girona, ella creía que era la única, pero nadie quería abandonar la sala. Ana Guerra recordará siempre su primer concierto en solitario, pero yo recordaré siempre el brillo de sus ojos. Cumpliste tu objetivo, no dejaste que dejáramos de sonreír en toda la noche y construimos una burbuja donde fuimos plenamente felices. 

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Detalle del concierto de Ana Guerra en Girona / Foto: María Pérez para Bemol Magazine

Texto y fotografía: María Pérez