Diez meses han pasado desde la primera vez que charlamos con Despistaos. Por aquél entonces, el grupo madrileño nos presentaba Lo Contrario de Ninguno (2018), un EP de tres temas inéditos, que llegaba después de 5 años sin sacar nuevo material y se anunciaba como adelanto de un futuro nuevo disco.

Tras un segundo EP, Vuelve a Verme (2018), por fin este pasado mes de marzo la banda de Dani Marco (voz), José Krespo (guitarra), Lázaro Fernández (batería) y Pablo Alonso (bajo) publicó Estamos Enteros (2019). Sobre este trabajo, el noveno de su carrera y producido por Tato Latorre, destacan la diferencia con el resto en el proceso de composición de las canciones. “En este disco hemos hecho el trabajo de una manera distinta. Nos juntábamos Krespo y yo con el productor, antes de tener las canciones acabadas, y entre todos les dábamos forma a los temas, centrándonos siempre en la composición, no pensando en arreglos”, confiesa Dani Marco. Asimismo, afirma que el hecho de tener más tiempo para elegir las canciones les ha permitido “mostrar mejores temas y creo que ha ganado el disco”, añade.

Y a juzgar por la respuesta que está teniendo este trabajo por parte de crítica y público, no cabe duda de que los Despistaos han aprobado el examen con sobresaliente. Con Dani Marco y Krespo nos reunimos en una céntrica cafetería madrileña y, a continuación, os dejamos con el resultado de nuestra conversación. 

“Después de media vida despistado(s)” y tantos años sobre los escenarios, ¿es posible seguir enteros?

Despistaos (D.): Míranos, aquí estamos [Risas]. Es cuestión de tomártelo con calma, si hubiéramos seguido todos estos años con el ritmo que llevábamos en los primeros, igual estaríamos todos muertos ya [risas]. Sin embargo, vas creciendo, ves las cosas de otra manera y te lo tomas de otra forma. Nos ha venido bien descansar…

¿El título del disco, Estamos Enteros, es una declaración de intenciones para demostrar que seguís estando aquí?

D.: Era el título de una canción y nos venía muy bien. Es una manera de decir que aquí estamos, efectivamente. Además, comenzó siendo el nombre provisional para el disco y al final se ha quedado.

En alguna entrevista habéis comentado que el sonido de este nuevo álbum sigue siendo fiel al estilo Despistaos, pero con un toque más moderno ¿estamos ante una nueva etapa en la carrera de Despistaos?

D.: Por una parte, es una nueva etapa porque este disco llega después de una larga etapa sin sacar nada. El salto es un poco más grande que en otros discos, pero al final no deja de ser una evolución. La diferencia es que antes entre un disco y otro pasaba muy poco tiempo y te da tiempo a vivir menos cosas. Ahora hemos estado más tiempo parados y hemos tenido tiempo para descubrir cosas nuevas.

¿Era necesario ese parón para vivir y seguir contando cosas?

D.: Era necesario para descansar de todo el tute que llevábamos durante tantos años juntos. Lo siguiente ha venido rodado, ha sido como una previsión lógica. Nos volvimos a juntar, vimos cómo iban los conciertos y cómo respondía la gente y dijimos: vamos a grabar un disco”.

En Lo Contrario de Ninguno decís “después de media vida despistado se funden las bombillas”. En relación a esto, nos comentabais en la primera entrevista que os hicimos que, tras tantos años de carrera, cada vez es más complicado escribir nuevas canciones ¿Consideráis que las mejores canciones/historias se encuentran en las cosas más sencillas?

D.: No hay secreto para eso. Tenemos canciones que han sido muy conocidas y no surgen de una gran historia, pero la canción tiene algo que nunca sabes dónde está, ni cómo buscarlo … No existe la fórmula. Puede que hagas una canción que creas que es la mejor del mundo y no la escuche nadie o una que creas que bueno está … y, de repente, lo peta.

¿Os ha sorprendido alguna de este nuevo disco en ese sentido?

D.: Hemos tenido mucho tiempo para hacer canciones, con lo cual nosotros éramos exigentes. Todas las que hemos metido nos encantan y solo había que esperar a ver cuál era la que más le gustaba a la gente, pero por los comentarios que recibimos creemos que les están gustando todas. Es cierto, que en los conciertos siempre hay alguna canción, que no ha sido single, que va creciendo; pero para eso hace falta un poco de tiempo.

Siguiendo con las canciones, ¿cuál ha sido vuestro Accidente Preferido en la música?

D.: A lo mejor, hacer la canción de ‘Física o Química‘, que fue por accidente. Todo surgió simplemente porque fue una de las primeras series de España que se ponían por streaming en Internet y Warner invirtió dinero en publicidad. Antes de cada capítulo, salía un anuncio de nuestro primer disco. Entonces, cuando pensaron en hacer la canción, fuimos uno de los grupos a los que tuvieron en cuenta. Hicimos la canción y ahora todavía estamos recogiendo los beneficios.

En la canción que cantáis con Bely Basarte, Lo Que Quedaba del Invierno, cantáis “piensas que los recuerdos son la mejor recompensa”. Ahora, os traslado esta pregunta a vosotros: ¿Pensáis que los recuerdos que dejan los conciertos o las canciones son la mejor recompensa a vuestro trabajo?

D.: Puede ser… En esa canción, lo que tratamos de forma irónica es la manera de cómo pasa el tiempo, de cómo notas que cada vez pasa más rápido según vas haciéndote más mayor. Ahora mismo parece que lo que más importa son las fotos que ponemos en Instagram o Facebook. Nos preocupamos más de guardar esos recuerdos, que de vivir la vida. Realmente lo que dice la canción es vive la vida y deja de poner fotitos.

Hablando de Bely, ¿cómo surgieron las colaboraciones con los distintos artistas en este álbum?

D.: Con Sidecars fue porque estábamos enganchados a su último disco, nos parecía flipante a nivel de composición y era un grupo que ya veníamos escuchado. Al ver que estaban en Warner Music, se lo propusimos y aceptaron. Es un grupo parecido al nuestro, salvando las distancias, que se lo ha currado, ha salido de la nada y nos sentíamos identificados.

En el caso de Georgina, queríamos que una chica colaborara en alguna canción, porque tanto el productor como la discográfica decían que podía quedar muy bien. Ella es amiga nuestra de toda la vida, entonces fue muy fácil. Y, finalmente, a Bely Basarte la descubrimos, porque hizo una versión de Caricias en tu Espalda que nos encantó y, a la hora de grabar el disco y hacer otra colaboración, pensamos en ella. No sabemos si le hemos hecho nosotros el favor o ella a nosotros, viendo todos los seguidores que tiene en Instagram [risas].

Ahora que estáis de gira, ¿os habéis planteado tocar estas canciones con ellos en directo?

D.: Claro que lo hemos planteado, pero hay que cuadrar agendas. Vamos a intentar hacerlo sobre todo en el concierto de La Riviera en Madrid (Información de la gira AQUÍ).

Arrancar la gira fuera de España, ¿da más respeto?

D.: Realmente ya hemos empezado. Llevamos desde noviembre u octubre haciendo salas. No hemos esperado a que saliese el disco, porque ya habíamos sacado dos EPs. Así que decidimos empezar la gira. Ahora vamos a Latinoamérica, pero luego volvemos a España, a las salas ¡No paramos! Así que sobre empezar fuera … digamos que viene bien, porque si la cagamos mucho la gente no se entera [risas].

No hemos enterado de que estáis intentando llevar vuestro directo a Argentina ¿Impone tocar por primera vez en un país?

D.: A día de hoy no se sabe todavía (actualmente ya está confirmada su directo en Buenos Aires) … Es un sitio al que llevamos deseando ir desde hace un montón de tiempo y ha sido muy complicado, porque es un sitio difícil para tocar. Ahora, parece que ha salido una oportunidad y estamos valorando a ver si podemos.

¿Qué le pedirías a esta gira?

D.: Que vaya creciendo, que las canciones también lo hagan y que no se olviden, porque muchas veces sacas un disco y en tres meses desaparece. Los conciertos son una buena manera de mantener vivas las canciones. Cuando acabas los shows tiende a bajar todo. Estar haciendo cosas es lo más importante hoy en día, porque antes te podías permitir el lujo de parar tres años, ahora no.

¿Es arriesgado seguir sacando discos en los tiempos que corren?

D.: Supongo que para la discográfica igual sí. Los discos irán desapareciendo poco a poco. Las tiradas cada vez son más pequeñas, cada vez es menos la gente que compra el físico. Así que, si tardamos en sacar el próximo disco dos o tres años, a lo mejor ya no existen. Igual que el vinilo desapareció, aunque ahora está volviendo, el streaming se acabará comiendo a los CDs. Habrá que adaptarse …

Vuelve a Verme es el título de otra de vuestras canciones ¿De aquí a diez años, por ejemplo, cómo os gustaría veros?

D.: Igual que ahora, sin más canas ni nada [risas], y con las niñas ya mayores ¡Qué maravilla! Estarán a su bola y ya te podrás ir de conciertos tranquilamente [risas]. Fuera de broma, nos encantaría poder seguir dedicándonos a lo que nos gusta. Con eso, somos felices.

Si vuestras hijas os dijesen eso de “papá, quiero ser artista”, ¿qué consejo les daríais?

D.: ¡Que estudien! Que estudien música, pero también de todo. Y, especialmente, que no se obsesionen con lo de ser artistas. Que sean lo que les guste, que disfruten y luchen por ello; pero sin obsesionarse, porque muchas veces llega cuando menos te lo esperas.

Hoy en día, es muy normal que la gente diga: “yo voy a ser cantante”. Solo por salir en Instagram se piensan que van a ser famosos y es mucho más que eso. Tienes que centrarte en hacer canciones, en mejorar en tocar tu instrumento y aprender a cantar. Hay muchas cosas que van delante del ser famoso y hay que saber disfrutarlas. La meta tiene que ser disfrutarlo. Hay gente con 60 o 70 años que sigue tocando y no ha triunfado nunca masivamente, pero sigue disfrutándolo como la que más. También, por supuesto, hay juguetes rotos con 20 años, que tiran la toalla y piensan que su vida no tiene sentido, porque los vídeos de Instagram que ponen no funcionan.

El problema de ahora es que sales en Instagram, tienes dos canciones y muchos seguidores … Pero la vida es muy larga, vamos a ver qué pasa dentro de diez o quince años. Sube tus vídeos, pero no dejes de lado todo por eso.  

¿Esta filosofía os la han dado los años y la experiencia o siempre habéis partido de ahí?

D.: Eran otros tiempos. Antes, escribías una canción y no se la enseñabas a nadie. Lo veía tu familia, tus amigos y quien compraba el disco. Nosotros íbamos a tocar para divertirnos. Nos pagaban 30€ y se nos olvidaba hasta cobrarlos. Un día tocábamos delante de diez personas, otro de cincuenta y otro de doscientas. Nos divertíamos. Tuvimos la suerte de que eso que nos divertía tanto empezó a crecer, empezó a venir gente más a menudo, se corrió la voz de que existíamos y poco a poco la cosa fue creciendo. Ahora mismo, si tuviéramos que volver a eso sería duro, porque ya conoces el otro lado.

Ha sido un placer volver a charlar con vosotros. Por nuestra parte ya hemos terminado, pero si queréis añadir algo más os cedemos el derecho a la última palabra, para que sean los Despistaos los que cierren la entrevista. 

D.: Simplemente decir a la gente que venga a un concierto. El público, que conoce nuestras canciones más famosas y viene a un concierto, se queda bastante sorprendido, porque es todo muy rockero y damos poco descanso.

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Despistaos / Foto: despistaos.com

‘Después de media vida despistados’ y un parón discográfico de cinco años, las bombillas de la banda madrileña no solo no se han apagado, sino que han demostrado que pueden seguir iluminando escenarios durante muchos años más. Con la madurez y experiencia que dan los años, pero sin perder su esencia, los Despistaos evidencian que el paso del tiempo no es impedimento para mostrar que “Estamos Enteros”. Y qué mejor forma de hacerlo, que sobre los escenarios de ciudades como Lima (19 de abril), Buenos Aires (24 de abril), Sevilla (31 de mayo) o Madrid (8 de junio), entre otras (Todas las fechas y ciudades de la gira AQUÍ). Lugares, en los que se reencontrarán con sus incondicionales para hacerles ver ‘que  juntos somos más’.

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Texto y entrevista: María Sánchez
transcripción: Monica del Valle

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.