Nil Moliner es un soplo de aire fresco en el panorama musical actual. El joven músico y compositor de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) ha logrado convertir su pop festivo en el mejor fármaco contra la tristeza, la desgana y el mal humor

Autor de Que Nos Sigan las Luces, la canción escrita para Alfred García (OT 2017) como una de las candidatas a participar en Eurovisión 2018, Nil hace algo más de un año abandonó los comedores de las escuelas infantiles, para dedicarse a su verdadera pasión: la música. Aunque afirma que su vinculación con este arte le viene prácticamente de nacimiento, no fue hasta 2017 cuando el catalán publicó su primer EP, Hijos de la Tierra

A partir de ahí, su carrera no ha hecho más que afianzarse y es que con su buen rollo increíblemente contagioso y sus vitales canciones, Moliner han conseguido hacerse un lugar en el corazón de miles de fans y se ha convertido en uno de los artistas revelación de 2018. En la actualidad, el cantante vive su particular ‘despertar‘ con su último proyecto –El Despertar (2019)– y su nueva gira El Despertar Tour, que ya ha cosechado sold outs en grandes ciudades como Barcelona y Madrid. 

Bemol Magazine tuvo la oportunidad de sentarse a hablar con Nil cuando a penas faltaban algo más de 24 horas para su concierto en Madrid y, a continuación, os dejamos con el resultado de nuestra conversación. 

Hace un año te cambió la vida radicalmente. De ser monitor de comedor has pasado a abarrotar salas ¿Cómo lo estás viviendo?

Nil Moliner (N.M.): Estoy un poco que no me lo creo. Antes de venir aquí, estaba en mi casa pensando sobre la locura de vida que tengo ahora, que me encanta y estoy súper feliz, pero es como que no lo acabo de asumir. Pensar que mañana canto en Joy Eslava y que hace nada estaba tocando en Sol o Costelo… Osea es que en menos de un año … Es una locura y no sé cómo se asume eso.

Te conocimos hace un años, pero ¿cómo llegó la música a ti?

N.M.: Yo desde siempre he estado con la música a tope: he hecho música para otros artistas, para anuncios, audiolibros, covers en YouTube, etc. Además, paralelamente a todo esto, tenía un grupo de música. Pero llegué a ese punto en el que me dí cuenta de que la música es mi vida y decidí luchar por ello e ir a muerte. Es en ese momento, cuando Nil empieza a hacer un EP –Hijos de la Tierra (2017)- y a currar y picar mucha piedra, que aún sigo y me falta mucha por picar; pero ahora me puedo permitir vivir de la música, que es algo que aún sigo sin asumir, porque hace un año estaba currando de monitor de comedor ¡Osea, hace un año. Hace muy poco!

¿Y cómo se digiere este cambio tan grande en tan poco tiempo?

N.M.: No lo digiero ni lo quiero digerir. Todo pasa tan rápido que, cuando miras atrás, da vértigo asumir todo lo que ha pasado. Entonces, sí que voy disfrutando todo a muerte, pero asumirlo todavía no ¡Es todo una puta locura! Pero creo que también la gracia está en eso, en disfrutarlo e ir sorprendiéndote todo el rato.

Como dices en tus canciones, ¿al final el secreto está en vivir el presente?

N.M.: Totalmente. Es que si tuviese asumido, por ejemplo, el concierto de Joy Eslava igual no lo disfrutaría tanto. Así que esa sensación de sorpresa y fiesta la voy a tener siempre y no quiero perderla, porque es lo que me hace flipar en cada actuación.

¿Cada concierto te lo planteas como algo único?

N.M.: Totalmente. Yo tengo el show montado como si fuese un espectáculo, no como un concierto. Entonces, al ser espectáculo, quiero que pasen cosas, que sea muy dinámico y que la gente se sorprenda constantemente. 

Una de tus últimas canciones se titula El Despertar ¿Este tema representa también el despertar definitivo de Nil Molener como artista?

N.M.: ¡Total! De hecho, el título hace un poco honor a eso. Todo este tiempo he estado soñando, porque no me ha dado tiempo a asumir nada y ahora es como: “Vale, tío, ahora vas en serio”. Es un poco ese concepto y también el despertar como filosofía de vida que invita a vivir el presente, quererse a uno mismo y amar lo que haces.

Esta filosofía que imprimes en tus canciones, ¿también está presente en la vida de Nil Moliner?

N.M.: Sí, es que solo hay un Nil. No tengo ningún personaje ni nada. En los conciertos soy igual que como estoy aquí contigo o cuando estoy tomando unas cañas con mis amigos. 

Eres una persona muy alegre y sabes contagiar esa actitud en los demás.

N.M.: De verdad que siempre lo digo, te lo prometo. Yo también he pasado por malos momentos en mi vida y, al final de todo, te das cuenta de que, aunque has sufrido para llegar donde estás, soy muy consciente de que ahora tengo la recompensa de levantarme todos los días y decir: “¡Qué guay y qué bonito es poder dedicarse a lo que uno quiere!” Y eso se lo recomiendo a todo el mundo. Tengo amigos que están currando en faenas que no les gustan, pero tampoco hacen nada para cambiarlo. Entonces, me dan ganas de decir: “¡Tío, espabila! Puedes ser ultrafeliz, si haces aquello que sueñas”. Justamente, el otro día lo decía en una entrevista, que parece que soy aquí Mr. Wonderful, que estoy happy todo el rato y no es así, también tengo mis ralladas y mis movidas, pero es muy fácil cambiar el chip y tomarte la vida de otra forma. 

A veces cuesta, pero realmente es un ejercicio muy sencillo y solo es cuestión de pararse a buscar el lado bueno.

N.M.: ¡Claro, es que en todo hay un lado bueno! Sí es verdad que cuesta mucho cambiar el chip, porque el Nil de hace 5 años no es el mismo que el de ahora evidentemente, y eso es algo que aprendes o vas viendo gracias a experiencias de vida o situaciones. A mí me ha costado llegar a este punto de mentalidad, pero es que ahora soy muy feliz y esa felicidad es la que también quiero para la gente. 

Siguiendo un poco por esta línea, tienes una canción titulada Sale El Sol ¿La música es para ti la responsable de que cada día salga el sol?

N.M.: De hecho, Sale el Sol es una canción autoterapia, porque durante algunos años sufrí mucha ansiedad y tuve varios problemas. Entonces, esa canción la escribí en medio de un ataque de ansiedad y recuerdo que fue como mi vía de escape. Fue tan fuerte y terapéutica para mí, que tuve la necesidad de sacarla para que la gente la escuchara. A partir de ahí, hay muchas personas que han pasado por los mismos problemas que yo que me  han escrito diciendo que Sale El Sol les ha ayudado a tirar hacia delante. Es increíble cómo una canción que hice como autoayuda, ahora esté ayudando a tanta gente ¡Me parece brutal! Al final, te das cuenta de que la música cura y que tiene una fuerza increíble.

Confesabas recientemente en una entrevista que tus canciones, muchas veces, nacían de conversaciones con amigos ¿Las grandes historias se encuentran en las cosas más sencillas o cotidianas?

N.M.: ¡Total! Es que con mis amigos filosofamos mucho sobre la vida, eso no quiere decir que salgan mejores canciones por ello, pero sí te ayuda a abrir la mente, a ver cosas en perspectiva y, sobre todo, te permite observar otras maneras de vivir y afrontar situaciones. Mola mucho ver diferentes puntos de vista de las cosas. Además, escribir canciones es algo muy mágico porque te das cuenta de situaciones … Hoy, por ejemplo, iba en el AVE y estaba siendo testigo de una historia de amor preciosa. Realmente, hay historias en todo momento y en todos los sitios. La vida está llena de historias y es precioso poder contarlas en canciones.

Al final, solo es cuestión de detenerse a observar…

N.M.: Exacto. Te paras a observar y ves historias distintas en todos los sitios y eso mola mucho. 

Además de filosofar con tus amigo, también tengo entendido que son bastante críticos contigo.

N.M.: Es que pobre de ellos como no lo sean [risas]. Les obligo a que sean críticos. Cuando hago canciones, siempre se las envío a mis amigos y ellos me dan su opinión. Siempre cuento que mi amigo Dani Palomino, el cabrón, me dijo: “lo de ‘mira pa’ arriba’ de El Despertar no me gusta nada”. Y, cuando salió el videoclip, se lo envié y le dije mira el “mira pa’ arriba'”.Ellos son críticos y creo que es necesario. 

El otro día en Barts (Barcelona), vinieron todos a verme y, después del concierto, me dijeron que “muy guay, pero …”. Yo creo que, al final, son las personas que te lo dicen y es perfecto para mejorar.

La confianza, ya se sabe …

N.M.: No, de verdad que yo lo agradezco y ellos lo saben.

Además de los amigos de toda la vida, has conocido a muchos compañeros durante este último año ¿Qué supone para ti compartir composiciones o canciones con ellos?

N.M.: Yo siempre he dicho que, para mí, la música es compartir. Siempre me lo enseñaron así y, de hecho, empecé a hacer música compartiendo con otra gente. Entonces, siempre va a ser así. Este año, he conocido a un montón de gente que es brutal. Es increíble compartir momentos con otros artistas, porque descubres otras maneras de trabajar, afrontar canciones, componer, etc. Es brutal y realmente tengo mucha suerte de conocerlos porque, además, son personas fantásticas.

Y eso te permite crear sinergias con artistas como María Pelae, cuyo estilo es muy diferente al tuyo.

N.M.: Sí, totalmente. María Pelae para mí es una hermana y la conocí gracias a la música. Ahora tenemos una relación súper bonita. Lo mismo me pasa con Garabatto, Andrés Suaréz, La Pegatina, Dvicio, Dani Fernández, Roi, Alfred, Natalia Lacunza, Miki … Y así te podría decir infinitos nombres, porque son gente que de repente entran en tu vida y les puedes consultar cosas, tomarte unas cañas y eso es brutal.

Y compartes y aprendéis unos de los otros.

N.M.: Sí, pero es que, incluso, dejando la profesión de lado. Al final, es como “hostia, he ganado un amigo” y eso es impagable. 

Con la experiencia de este último año y todo tu bagaje anterior ¿Qué le diría el Nil Moliner de ahora al Nil de hace un año atrás?

N.M.: Al Nil de hace un año le diría: “Nil, ten paciencia y haz lo que sientas, tío”

Y para cerrar, ¿qué es el éxito para Nil Moliner?

N.M.: ¡¿Qué es el éxito para mí?! El éxito para mí es … ser feliz y estar rodeado de un equipo como el que tengo ahora, que es el mejor del mundo, y seguir currando con ellos. Las ventas y demás te dan alegrías, pero para mí es secundario. A mí, si soy feliz con mi equipo y todos estamos bien, me da igual lo demás. Ese sería mi éxito. 

nil-moliner_9_1200x480
Nil Moliner

Nil Moliner es energía, buen rollo, optimismo y vitalidad y sabe contagiar como nadie ese espíritu a todo aquél que pasa unos minutos con él. Cercano y muy contento por cómo está yendo El Despertar Tour (todas las fechas AQUÍ), confiesa que es incapaz de asimilar el cambio radical de vida que ha sufrido en poco más de un año. Algo que le permite sorprenderse constantemente y disfrutar de cada momento como si fuese único. Desde aquí, Nil, solo nos queda desearte lo mejor y agradecerte el buen rato. 

Redes sociales Nil Moliner: Instagram, Twitter y Facebook

Texto y entrevista: María Sánchez
Edición audiovisual: Hada Casado

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.