El pasado sábado se celebró en el Wizink Center de Madrid La Noche de Cadena 100, un concierto solidario a beneficio de Manos Unidas, que tenía como finalidad recaudar fondos para mejorar las infraestructuras y la calidad educativa en una escuela de primaria en Shanghé (Senegal). “Proporcionarles dos aulas más a los niños permite que realmente tengan acceso a la educación y puedan estudiar en buenas condiciones”, destacaba Clara Pardo, Presidenta de Manos Unidas, quien además declaró que “poder bailar para ayudar a los demás me parece maravilloso”.

Javi Nieves y Mar Amate, presentadores de ¡Buenos días, Javi y Mar! viajaron hace unas semanas a Shanghé, junto a la cantante Rosana, y pudieron conocer de primera mano las necesidades de los niños de Senegal. Sobre su experiencia subrayan que les ha servido para darse cuenta de “las necesidades que hay y de lo que ha cambiado y mejorado el país en 8 años”, valorando el trabajo y los proyectos que Manos Unidas y Sor Hortensia están llevando a cabo en la región africana. Asimismo, aprovecharon la oportunidad para agradecer al público su aportación a la causa mediante la compra de unas entradas que se agotaron en apenas 72 horas desde su puesta a la venta. “Para mí ya es una sorpresa que se reúnan 15.000 personas con la intención de disfrutar y colaborar”, apuntó Mar. Algo que también fue destacado por los locutores Jordi Cruz, Almudena Navarro y Antonio Hueso.

La energía fluía de manera especial a lo largo y ancho del recinto madrileño, a las 20 horas, las luces se apagaban y los primeros acordes de Ya lo Sabes daban la bienvenida al escenario a Marta Soto. La artista onubense, que se encuentra inmersa en plena gira con su Tour Míranos, no quiso perderse la cita y contribuir con sus preciosas letras a la causa solidaria de la velada. Agradeció la oportunidad y recalcó lo bien que se está portando el público con ella. “La gente viene -a los conciertos- con ganas de pasárselo bien y desconectar y siempre me tratan con mucho cariño”, confesó durante el photocall.

El relevo de Marta lo tomó el escocés Tom Walker, quien evitó dar declaraciones a los medios, centrando toda su energía en Angels y Leave a Light On, los temas que interpretó durante la gala. Además, el artista contó con un invitado de excepción, el italiano Marco Mengoni. Al compás de su “hola, hola, eh, eh” pusieron el toque internacional a la velada. Mengoni, agradecido por volver a España de nuevo, contó que esta semana comienza los ensayos con su banda para preparar el Mengoni Live 2019, un tour europeo que le llevará a recorrer las ciudades más importantes del continente y que efectuará parada en Madrid el 17 de abril. Asimismo, aprovechó la ocasión para mostrar su apoyo a Mahmood, el representante de Italia en Eurovisión 2019: “Lo conozco muy bien porque ha escrito conmigo varias canciones de mi disco Atlantico, dijo. Pero el italiano también tuvo palabras de afecto para su compatriota Laura Pausini, invitada también de la noche. Tras plantearle la posibilidad de colaborar próximamente con ella, Mengoni respondió con un esperanzador “quién sabe, quizá en un futuro …”.

Los terceros en aparecer sobre escena fueron Taburete, el grupo que está a punto de iniciar nueva gira, manifestó que “estamos con muchas ganas de actuar hoy en un sitio como éste y más si es para una causa tan importante como ésta”. Unas ganas que no tardaron en evidenciarse a los pocos segundos de subirse al escenario, pues acompañados de su Madame Ayahuasca y sus Sirenas pusieron el Wizink Center del revés y, de ahí, Caminito al Motel con la sensación de haber hecho bien los deberes.

Si la música es solidaridad y esperanza, Diego Torres es sin duda uno de sus mayores embajadores. Su exitoso Color Esperanza, se ha convertido ya en todo un himno que es cantado donde, por y para los que más lo necesitan. Siempre dispuesto a colaborar con las causas benéficas, el cantautor y músico argentino quiso acordarse del pueblo venezolano e hizo alusión a su participación en el Aid Live for Venezuela: “Hay cosas de la geopolítica que uno no las puede manejar, pero si puede ayudar con música a que la ayuda humanitaria llegue, ha de hacerlo”, añadiendo, además, que para él “fue impresionante ver  a tantos venezolanos, colombianos y a tanta gente de otros países ayudando” Un Poquito.

“Estos conciertos dan mucho respeto porque respetas la música, la gente que te está viendo y la causa benéfica que estás apoyando. Yo hoy, sobre todo, quiero trasmitir felicidad, buen rollo y hacerlo súper bien, para poner mi granito de arena para que el mundo sea un lugar mejor”, explicó Ana Guerra. Y objetivo cumplido, porque su Bajito y Ni La Hora levantaron al público y a la propia Ana, que segregó tal nivel de adrenalina que se olvidó de que aquella noche, además de cantar en solitario, compartía dueto con su paisana Rosana. Menos mal que la cantautora con paso acelerado se abrió paso entre el escenario y con un abrazo le recordó a La War que todavía les quedaba tocar El Cielo que Me Das. Complicidad, cariño y respeto mutuo se mostraron en un dueto de esos que erizan la piel.

Y si hay alguien que es experta en tocar el corazón con sus canciones esa es Laura Pausini. La artista italiana emocionó con En Cambio No, demostró su potencia vocal con Entre Tú y Mil Mares y dejó con el alma al aire a los presentes con El Valor de Seguir Adelante, interpretada junto a Biagio Antonacci. “Biagio ha escrito los temas más importantes de mi carrera y nos une una gran amistad. Somos como hermanos”, comentó la artista durante el photocall previo al concierto. El cariño, la admiración y la complicidad se hicieron patentes sobre el escenario. En junio, arrancarán una gira conjunta por Italia, que les llevará a recorrer los grandes estadios de su país natal y, tras ello, “quiero pararme para empezar a escribir y vivir la vida para tener cosas que contar en los nuevos discos”, aseguraba Pausini.  

Y de la bella Italia, pasamos a la fusión de España y Venezuela de la mano de Marta Sánchez y Carlos Baute que, tras el éxito de Colgando en Tus Manos, han vuelto a unir fuerzas diez años después con Te Sigo Pensando. “Estamos muy contentos de estar en una casa como Cadena 100 y de que hayan contado con nosotros para un fin así. Hoy nos iremos más contentos a dormir, seguro”, aseveró Sánchez minutos antes de salir a cantar.

El ritmo del famoso dúo, se transformó en la Complicidad de Vanesa Martín con su guitarra y la sinceridad de quién le canta a la vida a pecho descubierto. La malagueña cautivó con Te has Perdido Quién Soy y dejó escapar ‘a todas las mujeres que habitan en‘ ella, incluso, a aquellas que jura todavía no conocer e Inventa(s). Aunque lleva más de una década sobre los escenarios, Vanesa es incapaz de disimular los nervios y la emoción que siente a escasos días del inicio de su nueva gira en Sevilla (30 de marzo). “Hay muchos nervios, pesadillas, tensión, pero también estoy feliz, pletórica y con muchas ganas. Estoy como cuando un niño chico quiere que llegue ya la Noche de Reyes, pues así”, explicaba.

Tras Vanesa, Rosana llegó a tiempo, pero no el sonido de su micrófono. Si minutos antes Ana Guerra se había olvidado de presentarla, ahora fue el micro el que le jugó una mala pasada de la que supo salir airosa gracias a su espontaneidad. Con los errores técnicos subsanados su Llegaremos A Tiempo sonó con más fuerza que nunca en un Palacio, en el que se proyectaba en sus pantallas imágenes de los niños de Shanghé. La cantautora, junto con Javi Nieves y Mar Amate, pudo comprobar sobre el terreno las necesidades educativas de estos menores. Sin duda, una experiencia muy gratificante y de la que confiesa haber aprendido. 

“Estamos muy contentos porque la causa es muy bonita. El tema de las escuelas en Senegal es una cosa que también nos toca un poco de cerca, porque la educación infantil en Colombia también es tema importante”, comentaban los chicos de Morat horas antes de que sus Besos en Guerra pusiesen en pie a todo el Palacio. Los colombianos supieron otorgar a la velada ese puntito festivo que requería y no hubo quién se resistiese a mover la cadera con temas como Cuando Nadie Me Ve o su hit Cómo Te Atreves

Con el público sumido en el éxtasis, el fin de fiesta corrió a cargo de Manuel Carrasco. “Cuando hay música de por medio, una causa tan bonita como ésta, el público sabemos  que va a estar entregado y vosotros que venís con todo el cariño -refiriéndose a la prensa- … Va a ser una noche muy bonita y vamos a disfrutar mucho”, auguraba el onubense ante los medios. Y, efectivamente, no se equivocó. Disfrutó e hizo disfrutar con temas como su emotivo Me Dijeron de Pequeño, sus famosos Uno X Uno y Ya No, o sus recientes Déjame Ser y Llámame Loco. Canciones que pusieron el broche de oro a una noche de sábado en la que se cantó, bailó y gritó por la solidaridad y los niños de Shanghé. 

Texto: María Sánchez
Fotografía: Ignacio Arregui

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.