La Gira Principios de Luis Cepeda llegó anoche al Teatro Nuevo Apolo de Madrid, en la primera de las tres citas que el gallego tendrá con La Capital durante este mes de marzo.

Con el cartel de ‘entradas agotadas‘ y el calor de un público cómplice en todo momento, Cepeda saltó al escenario entre aplausos y vítores al compás de Me Da Igual. Mientras que la ‘tropiña‘ se dejaba las cuerdas vocales para acompañarlo en el primer tema, Ramón Aragall (batería), Rubén Alcazar (bajo), Iván Herzog (piano) y Diego Cantón (guitarra) se encargaban de poner ritmo a una noche de lunes, cuya energía era más propia de un viernes. 

La connivencia y cercanía de Luis con sus seguidores se hizo más patente -si cabe- con Llegas Tú y Esta Vez. Durante la interpretación de la primera, el de Orense se sentó en el filo del escenario y, así, mirando a los ojos a sus incondicionales confesó que respirarles ‘me da la vida me da la vida‘. 

Las confesiones, cedieron el testigo a las luces, esas que se abrieron paso entre la oscuridad del teatro con los primeros acordes de 723. Y es que la tropa de Luis no solo domina su repertorio, sino que también demostró ser toda una experta a la hora de organizarse y sorprender al cantante. Aunque en ese momento, todavía desconocían el as bajo la manga que se guardaba Cepeda, para dejarles con la boca abierta minutos más tarde. 

El momento más especial de la velada llegó de la mano de Say You Won’t Let Go. Luis hizo una pausa para invitar al escenario a Cristina, una fan que sumida en el nerviosismo y la ilusión de cantar al lado de su ídolo, demostró que apunta maneras para esto de la canción. “Esto es lo que pasa cuando cantan mejor que tú”, bromeo Luis y … Yo no soy quién para quitarle la razón. 

Con este gesto, el exconcursante de Operación Triunfo 2017 evidenció y gritó a los cuatro vientos que por su público estará, estuvo y estaría. Y, aunque se confiesa Imperfecto, algo debe de tener este chico -no sabemos explicaros qué es- que consigue tocar el corazón con su música, o al menos eso es lo que anoche sus incondicionales le quisieron trasmitir, inundando de corazones azules el teatro madrileño. 

El ecuador del concierto vino de la mano de una bonita interpretación a piano y voz de 90 Minutos de India Martinez, con quien el cantante ya ha desvelado que colaborará próximamente en la reedición de su disco Principios. “Él me acogió como a un hijo en esto de la música, por eso no hay mejor forma de agradecérselo que ésta“, con estas palabras dedicadas a Antonio Orozco se arrancó a cantar Ya Lo Sabes, atreviéndose, incluso, con una capella que enmudeció a los presentes. 

Si la voz de la tropiña se apagó durante el tema anterior, con No Puedo Vivir Sin Ti desplegó todo su potencial. Tras presentar a la banda, el escenario se quedaba vacío por unos instantes. “Es la humildad personificada y quiero que recibamos con un gran aplauso al gran señor y chico Andrés Suárez”, de esta forma y en compañía del cantautor, Luis y su banda regresaban a las tablas para interpretar El Silencio Dijo Sí. Suárez reconoció que alucinó cuando escuchó sus composiciones y vaticinó que “nos va a regalar millones de canciones y discos si los sigue componiendo él”

Tras Pídeme la Vida, los bises tomaron las riendas y los protagonistas fueron Cepeda e Iván, su talentoso pianista. A golpe de piano, Vuela Alto y La Deuda, dos temas inéditos que incluirá en la reedición de su álbum, se abrieron paso entre una multitud, que sin apenas haberlos escuchado antes, fue capaz de corearlos. Increíble, pero cierto. 

El broche final lo puso la versión a piano de Por Ti Estaré. Así, tras algo más de hora y media de música, Luis Cepeda demostró en su primera cita con la Capital que posee un don especial para conectar con su público ¿Qué es? No lo sabemos, pero lo cierto es que, a día de hoy, ha logrado ganarse el respaldo del público y sus principios parecen estar “condenados” a perdurar en la esfera musical española.

Los días 18 y 19 de marzo, Cepeda volverá a subirse al escenario del Teatro Nuevo Apolo de Madrid para reunirse con todos aquellos madrileños, que anoche no pudieron acompañarlo.

Texto, fotografía y vídeo: María Sánchez