Desde El Observatorio de Funambulista se divisan sobre todo y ante todo canciones. Canciones que encierran historias narradas en primera y tercera persona y, aunque a nivel musical poco tiene en común unas con otras, son la pluma y la voz de Diego Cantero las que dotan de coherencia este cuarto álbum del cantautor murciano. 

Tras el éxito de Dual (2017), un trabajo íntegramente de duetos, Funambulista vuelve a andar solo, más libre que nunca y dejando atrás los prejuicios. Tras más de una década de carrera musical, Diego Cantero ha aprendido a caminar por el alambre de la escena musical y ha sabido encontrar su propio estilo, un hallazgo que afirma que se produjo con Quédate (2014) y que ha proporcionado la seguridad para explorar “nuevos senderos musicales”. Folclore, el pop más actual y ritmos latinos se abren paso en el universo del de Molina de Segura (Murcia), quien lejos de perderse en estrellas y planetas, prefiere mantener los pies sobre la tierra y detenerse a observar lo cotidiano para transformarlo en canción. 

La última vez que te entrevistamos estabas inmerso en la preparación de El Observatorio y nos comentaste que te sentías “feliz, satisfecho y con la sensación de haber hecho lo máximo que sé” ¿A día de hoy permanece esa sensación?

Funambulista (F.): Sí, me alegro de que te dijera eso en aquel momento. Realmente siento que he hecho lo mejor que sé hacer. He hecho el disco que quería: más abierto y ecléctico que los anteriores. Es lo que me pedía el cuerpo y creo que hay un trabajo que tiene que ver con la evolución y la falta de prejuicios.

Nos llama la atención el título que has elegido para este álbum ¿Has llevado a cabo un proceso de observación para crear las nuevas canciones?

F.: Efectivamente. Muchas de las canciones se basan en historias propias, pero también hay otras que están narradas en tercera persona. Al final, El Observatorio es el lugar imaginario desde el que mirar la vida desde mi prisma, es mi manera de verla y analizarla. La rutina o normalidad es algo que observamos todos y quizá a mí me gusta pararme un ratito más y hacer canciones con ella.

Observar el exterior, pero ¿también Diego se ha mirado por dentro?

F.: Mirarse por dentro también es observar y este disco tiene bastante de eso.

Además, has explorado nuevos senderos musicalmente hablando ¿Tenías la necesidad de probar con nuevos sonidos?

F.: Sí. Más bien me he sentido con esa libertad, gracias a encontrar la manera de hacer las cosas, que creo que vino con el disco Quédate. Cuando uno se encuentra, es precisamente eso lo que te lleva a atreverte a viajar alrededor. Sabes dónde está tu origen y te tomas la libertad de moverte. En este sentido, no he tenido ningún prejuicio, ha sido un disco de dejarme llevar y reivindicar, una vez más, las canciones por encima de todo: estilos, modas, apariencias …

Son nuevos sonidos para tu público, pero me imagino que para ti no serán tan desconocidos porque son parte de tus influencias musicales ¿no?

F.: Sí. En este disco hay mucho folclore tanto español como latinoamericano, porque he crecido escuchando esa música. Primero era la que me ponían mis padres en el coche y después la que he ido eligiendo yo. Muchos discos importantes en mi vida tienen esa raíz. Luego también me he ido a todo lo contrario, por ejemplo, Éramos Reyes es una canción de pop mucho más moderna … Al final, son canciones por encima de todo y han sido las letras las que me pedían vestirlas de una u otra manera.

En los adelantos, entre los que se encuentra este Éramos Reyes, ya has mostrado esto que comentas, cada una tiene su traje y no se parecen entre ellas …

F.: Claro, al final, está mi manera de escribir las canciones, mi voz como hilo conductor y lo demás que vaya bailando.

Dentro de este abanico de canciones, permitirme hablar de La Vida de Antes, una canción que transporta al pueblo, recuerda a abuelos y que de alguna manera evoca a esa forma de vida que no se da en la ciudad.

F.: Me alegro mucho de que te trasporte al pueblo, porque ese era el objetivo de la canción. Es un homenaje a nuestros abuelos, nuestros antepasados y a la vida del pueblo, que reivindico porque me parece súper interesante. Allí están las casas de las abuelas en las que siempre encuentras fotos en blanco y negro, que si te quedas mirándolas un rato te puedes hasta imaginar toda la historia que hay detrás. Pues esta canción habla de eso. Además, también quise usar el lenguaje que se empleaba en aquel entonces … Es una de las canciones con la que más satisfecho me encuentro porque pretendía hacer algo y creo que lo conseguí.

¿La escribiste por añoranza a esa vida de antes?

F.: Sí. Antes no había prisa, lo importante era comer, estar con el estómago lleno y disfrutar de los tuyos. Si te paras a pensarlo, te das cuenta de que, al final, eso es lo importante de la vida: ser feliz, estar bien alimentado y estar cerca de los tuyos. En definitiva, tener una vida más sencilla … 

Otra de las canciones de este álbum es Valiente y Libre y nos decías antes que en este trabajo te has sentido más libre y valiente musicalmente hablando ¿Qué te ha impulsado a sentirte así?

F.: Me ha hecho sentirme libre el pensar que la gente veinte años después sigue apoyando mi música. Entonces, uno se siente en la obligación de ser libre, es decir, cuando pregunto en redes sociales, por ejemplo, qué queréis de mí, el resultado siempre es: “haz lo que tú quieras hacer”. Con estas cosas, uno se da cuenta de que el más prejuicioso es uno mismo. Si al público le gusta lo que haces, le gustará tenga la forma que tenga y si no le gusta tampoco pasa nada. Hay música que te acompaña durante muchos años de tu vida y, de repente, llega un disco con el que no conectas. Eso tampoco es algo malo, sino simplemente la evolución del músico y la persona.

También es importante ver cómo el artista evoluciona ¿no?

F.: Para mí es importante evolucionar, sin destruir. La música es muy grande y hay que ir cogiendo un poco de aquí y de allá.

Este trabajo llega tras Dual, tu tercer álbum y el más exitoso de tu carrera ¿Has afrontado este nuevo proyecto con una mayor responsabilidad, teniendo en cuenta a su antecesor?

F.: Sí, en cierta manera lo piensas porque ahora ya voy solo. La sorpresa ha sido que, no solo hemos igualado, sino que encima estamos subiendo mucho más. Pero sí tenía ese miedo, porque vine con un escudo de 14 artistas geniales y ahora voy solo ante el peligro, pero bueno la primera toma de contacto está siendo buena.

En la La Reina de la Colmena dices “Has llegado a ese lugar donde todo comienza de cero” ¿Con cada disco se llega a este lugar donde todo vuelve a empezar?

F.: Sí, sin duda. Aunque lo que procuro siempre es tener en la mochila algunas canciones. De hecho, ahora ya estoy escribiendo cosas para el disco futuro. A mí lo que me inquieta es no tener nada hecho. Así que la única manera de solucionarlo es ponerte a currar. Yo no soy de parar un tiempo hasta el siguiente disco, sino que escribo siempre que puedo. Entonces, sí se siente vértigo, pero también tienes la garantía de seguir escribiendo canciones para que haya otro disco dentro de un tiempo.

Además de canciones, es importante rodearte de personas que sepan darles forma y en esta ocasión has vuelto a confiar en Tato Latorre -productor- para ello.

F.: Sí y no solo he vuelto a confiar en él, sino que en esta gira también se suma a la banda, así que miel sobre hojuelas. Desde luego, es una gran noticia para Funambulista, porque él ha sido la persona que ha conseguido entender mis canciones e, incluso, llevarlas a otro plano que yo ni pensaba que podía. Así que con él en el equipo, el directo ha crecido de una manera bárbara.

Hablando de gira, arrancas el día 3 de marzo en Barcelona ¿Qué nos puedes adelantar?

F.: Que ya empieza a ser difícil elegir el repertorio. Estoy en ese punto en el que temas que para mí son importantes comienzan a quedarse fuera irremediablemente para poder tocar muchos del nuevo disco. Así que supongo que haremos un concierto muy largo [risas].

Entre el disco y la gira has sacado tiempo para adaptar al castellano Atlántico, el último álbum de Marco Mengoni ¿Cómo ha sido la experiencia?

F.: Fue muy bien. Es cierto que las canciones de Mengoni son muy personales y con muchas metáforas o frases que son muy difíciles de traducir o adaptar. Así que, al final, fue una cuestión de entendernos entre nosotros y saber cuál era el concepto de la canción y, a partir de ahí, proponerle cómo sería eso en castellano. Ha sido un ejercicio súper bonito y que me ha encantado hacer. De hecho, ahora estoy trabajando mucho con gente de Italia para ese tipo de cuestiones. No sé por qué en el último año y medio me ha venido mucho trabajo de allí y me encanta, porque disfruto componiendo para otros, haciendo canciones, traduciendo … En definitiva, me gusta estar siempre liado con la música. 

Funambulista
Diego Cantero (Funambulista)

Funambulista confiesa que con este álbum se ha sentido libre para poder moldear las canciones y vestirlas con el traje más adecuado. Para esta labor, ha vuelto a confiar en su productor y amigo Tato Latorre, quién además este año se incorpora a la banda. Con las nuevas canciones a punto de ver la luz y con una gira (info AQUÍ) que cuenta ya los días para arrancar, estamos seguras de que durante este 2019 Diego Cantero y compañía seguirán remando con el Viento A Favor por el océano musical. 

Y a vosotros, que nos leéis, os recomendamos que no os perdáis el Test Bemol que le hicimos a Diego Cantero, en el que podrás descubrir, entre otras cosas, si es más de “noches de farra” o “canciones de amor“. 

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Texto y entrevista: María Sánchez
Edición audiovisual: Hada Casado

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.