Ricky Merino es, sin lugar a dudas, uno de los concursantes más carismáticos de Operación Triunfo 2017. Aunque fue expulsado en la sexta gala, con su carácter extrovertido, su simpatía y su magnifico sentido del humor se metió al público en el bolsillo.

En la actualidad, le hemos visto ejercer como copresentador del ‘Chat de OT 2018’, junto a Noemí Galera. Ambos nos han hecho vivir grandes momentos y han aportado esa dosis de alegría y humor tan necesaria para los concursantes y la audiencia en el espacio post-gala de Televisión Española. Allí, en la que fue su casa durante mes y medio aproximadamente, presentó su primer sencillo, Miénteme. Se trata de una canción que habla de una relación algo tormentosa y, cuyo videoclip, le ha traído algún que otro dolor de cabeza. Sobre lo ocurrido, su single y futuros proyectos nos hemos sentado a charlar con el cantante mallorquín. 

¿Cómo estás viviendo las reacciones del público, tras la publicación de tu primer sencillo?

Ricky Merino (R.M.): No te voy a negar que estoy un poco ‘cagao’ porque, al fin y al cabo, sacar un tema propio hace que te sientas un poco expuesto. Hay un punto de miedo y de paranoia que yo creo que todos mis compañeros, que ya han sacado temas, han pasado por ahí. Sientes la ilusión de sacar una canción al mercado, pero también existe el miedo a no saber si a la gente le gustará. De momento, lo que estoy recibiendo por parte del público es súper bueno. Plataformas como Youtube e Instagram sí que están siendo más problemáticas. 

¿Qué ha pasando con estas plataformas?

R.M.: Instagram por su política directamente censuró. Ellos dicen que un pezón femenino no puede aparecer en una foto. Es algo que me sorprende, ¡no sé que tenéis las mujeres en los pezones!, pero produce algo que Instagram prohíbe. En el videoclip, todos los pezones están tapados con pezoneras; es verdad que son de color carne y puede llegar a confundir, pero no se ven. No hubo nunca ningún desnudo real, ni se ven genitales porque nadie los tuvo al aire.

Por otro lado, Youtube tiene una política, que hemos descubierto después, que es bastante clásica y que consiste en restringir por edad todo lo que contenga imágenes sexuales. Esto ha sido un poco putada, porque a la gente le gusta acceder a algo con un clic y ahora Youtube nos ha puesto un impedimento que es que, para que la gente pueda ver el videoclip, se tiene que registrar e indicar que es mayor de 16 años. Con esto, lo que ocurre es que se limita el alcance del videoclip, porque hay que pasar ciertas barreras para llegar hasta él.

Respecto al público, hay gente a la que le ha parecido bien y gente a la que le ha parecido demasiado. Yo creo que si el videoclip ha ofendido, habría que hacérselo mirar porque tampoco ocurre nada malo.

Hubo quien se ofendió, pero también quien se movilizó a través de Twitter para brindarte su apoyo. 

R.M.: Sí, se empezaron a movilizar porque les parecía mal. Había muchas comparaciones con los videoclips de Maluma o Becky G, que también son sexualmente sugerentes y no tienen esa restricción. En nuestro caso, Youtube ha considerado que el vídeo había que restringirlo y iTunes y Spotify han catalogado de explícita la canción, cuando la letra no lo es, porque lo más fuerte que digo es la palabra ‘sexo’. El rodaje tampoco fue porno, no eran actores porno y la gente no mantenía relaciones. Pero se ve que esto es muy fuerte y hay que restringirlo. No sé que está pasando a día de hoy en la sociedad, estamos volviendo hacia atrás.

Sabemos que la idea original del vídeo era otra más sencilla ¿Cómo evolucionó hasta lo que es a día de hoy?

R.M.: Mi idea en un principio fue que hubiese un baile, pero ésta fue cambiando. Me dije: “Estoy en este punto, en este tirón que me ha dado el programa y formo parte de un sello como Universal, voy a plantear la posibilidad de hacer un vídeo-arte”. Pedí y exigí más y me lo han aceptado.

Para el rodaje has contado con la colaboración de la actriz Itziar Castro, Nerea Rodríguez y Raoul, dos de tus compañeros de OT 2017 ¿Cómo surgió la idea de involucrarlos?

R.M.: Fue el director, Javi Giner, que está muy metido en el mundo del cine y la publicidad, el que me dio la idea de introducir cameos. Él me propuso a Itziar Castro, de la que luego me he hecho muy colega por OT. Además de ella, también teníamos pensado contar con Agoney, pero finalmente por temas de agenda no pudo venir. Así que se lo fui diciendo al resto de mis compañeros y, aunque fue complicado porque muchos se encontraban fuera, Nerea y Raoul aceptaron. 

Tenemos entendido que Raoul acudió al rodaje sin saber muy bien qué tenía que hacer ¿Es cierto?

R.M.: Sí. Yo solo le escribí y le conté que iba a grabar el videoclip el domingo y él sin saber mucho más vino súper entregado. Raoul es un amor de niño, se lo dije in situ durante la grabación y él se tiró a la piscina. Por su parte, a Nerea sí le pude explicar mejor de qué iba la idea del vídeo. 

Escribiste esta canción antes de entrar a OT y en inglés ¿Por qué has decidido sacarla como single y en castellano?

R.M.: Fue una recomendación de Universal. Es verdad que en España cada vez se consume más música en inglés, pero todavía no es opción más masiva en los hábitos de consumo de aquí. Entonces, me animaron -no me obligaron- a sacar un single en castellano. Y como Lie To Me ya estaba hecha y me gustaba, fue como un experimento de probarla en castellano. El resultado nos gustó mucho y por eso la lanzamos, si hubiera quedado mal en castellano no la habríamos publicado.

Has comentado en alguna entrevista que esta canción es como la segunda parte de Nuestra Isla

R.M.: Sí. Está inspirada en la misma experiencia. Los que somos compositores, al fin y al cabo, tiramos de vivencias propias para que luego en las canciones se conviertan en universales. Yo creo que un tema, aunque cuente mi historia, sirve también para los demás. Miénteme parte de la historia que se inició con Nuestra Isla y habla sobre una relación en la que todo se basaba en el sexo.

Y de esta relación, que terminó convirtiéndose -suponemos- en algo tóxica nació Miénteme. En este sentido, ¿la música te ha servido para curar heridas?

R.M.: Totalmente. Cuando escribí Nuestra Isla, la intención era sacar algo bonito de una experiencia muy negativa y se consiguió. Y ahora con Miénteme me pasa lo mismo, de algo que era muy complicado, al final salió un tema pop-funky que es guay y te cura las heridas, porque acabas quitándote ese regusto negativo.

Habrá tercer capítulo de esta historia, futuro EP, álbum … ¿Qué proyectos tienes a la vista?

R.M.: No sabemos si va a haber disco como tal o si vamos a ir single a single. El hecho de haber salido a finales de año, me ha dado la oportunidad de seguir yendo al estudio y tengo bastantes más temas. Miénteme ha sido la novedad para el público, pero para mí ya no lo es porque hay un montón de canciones más. De hecho, ya tengo en mente cuál va a ser el siguiente. Ya está grabado y tengo la idea de cómo va a ser el videoclip. Así que todavía no sabemos si los temas que tenemos los vamos a recopilar en un disco o EP o si los lanzaremos por separado, pero canciones hay y ya se verá cuál es la mejor estrategia.

En cuanto a conciertos, yo siempre he dicho que soy carne de directo, puedo ir al estudio y grabar canciones, pero donde mejor me muevo es en el escenario. Hay un proyecto de hacer un concierto aquí en Madrid y luego estamos en vistas de más contrataciones.

Lo que está ya más que asegurado es el doblete de fin de gira de OT 2017 en el Palau Sant Jordi los días 27 y 28 de diciembre ¿Vas a cantar Miénteme?

R.M.: Sí. En la gira de OT, se van añadiendo los singles de cada uno y, al haberlo lanzado  antes del Palau Sant Jordi, entrará en el tracklist del show. Es muy guay poder cantar mi canción allí.

Te conocimos como concursante de OT 2017 y durante esta edición te hemos reedescubierto como parte del equipo, presentando el Chat junto a Noemí Galera ¿Cómo ha sido es la experiencia?

R.M.: Ha sido muy guay. Al principio, tuve una sensación extraña porque me sentía muy intruso. Yo conocía lo que es La Academia y el edificio desde el punto de vista de concursante y ahora de repente pasé a ser parte de producción. El primer Chat fue bastante duro, acabé llorando cuando entramos en la habitación, porque estaba en un momento muy complicado: no sabes distinguir lo que vivimos el año pasado con lo que estaba viviendo ahora. Sin embargo, con el paso de las semanas lo fui normalizando y ha sido una experiencia muy bonita.

Al hilo de lo que me cuentas y con el bagaje de estos meses,  ¿qué le diría el Ricky Merino de hoy a aquél al que se presentó a los castings de Operación Triunfo?

R.M.: Le diría algo que me digo a mí mismo a día de hoy: que no se coma tanto la cabeza ni se frustre, porque todo va tomando forma y las cosas se van poniendo en su sitio con el tiempo. No obstante, reconozco que todavía sigo necesitando a alguien que me recuerde esto a menudo, porque soy muy virgo y siempre quiero que todo sea muy perfecto, que todo vaya bien, tenerlo todo bajo control y eso es complicado. De hecho, hay momentos en los que eso te crea una frustración. Ahí es cuando le diría al Ricky de antes que se relajase un poquito. Ahora, espero que el Ricky del futuro me lo diga a mí

Para terminar, tanto tus compañeros como tú sabéis lo que es el éxito mediáticamente hablando. pero ¿qué es el éxito para Ricky Merino?

R.M.: Ser feliz. Hacer lo que a uno le haga feliz y poder pagar las facturas siendo feliz. Eso es el éxito para mí. 

Ricky Merino
Ricky Merino

Con la ilusión reflejada en esos ojos claros que atrapan nada más verlos y con las ideas más que claras, Ricky Merino nos recibió en las oficinas de Universal para contarnos que de una mala experiencia se puede sacar una buena canción, que se ha sentido muy feliz de poder volver a OT -esta vez como parte del equipo- y que pese a los obstáculos, no hay nadie que detenga al torbellino de Ricky Merino. Desde aquí, Ricky, solo nos queda desearte lo mejor y esperar que las canciones -las tuyas- vuelvan a cruzar nuestros caminos. 

Texto y entrevista: María Sánchez
Transcripción entrevista: Mónica del Valle

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.