Hace dos años, una laringotraqueítis aguda obligaba a Laura Pausini a cancelar su Tour Similares por España y parte de Europa, dejando a miles de pausinianos sin poder disfrutar del directo de una de las grandes voces del pop italiano de las últimas décadas. Sin embargo, anoche llegó el momento de resarcirse. Laura regresaba al escenario del WiZink Center de Madrid de la mano de su Hazte Sentir World Tour y con el cartel de entradas agotadas dándole la bienvenida.

La italiana estuvo soberbia. Fue un concierto enorme, en el que las emociones estuvieron a flor de piel durante toda la velada. Todo salió a pedir de boca, nada falló. Bueno … en algún instante, el español y un pequeño fallo en el monitor le jugaron alguna mala pasada -mínima-, pero ¡”Coño“, es La Pausini! Y a ella se lo perdonamos todo. Volviendo a lo importante, la italiana regaló a Madrid dos horas y media de concierto, en las que su voz -vozarrón-, carisma, escenografía y extraordinario repertorio obligaron a los asistentes a rendirse a sus pies. Sin duda, fue una noche Inolvidable.

Pero empecemos por el principio. La artista es una mujer de palabra y, tal y como prometió, Samuel H. -más conocido como el crooner de Vallecas– y Pol Granch -ganador de Factor X España– fueron los encargados de abrir su show. El primero se atrevió a versionar Impossible de James Arthur y el segundo tiró de repertorio propio y se decantó por el famoso No Puedo Vivir sin Ti de Coque Malla.

Pasaban unos minutos de las nueve, cuando las luces se apagaron y los primeros acordes de Nadie Ha Dicho comenzaron a sonar. Una elegantísima Laura Pausini aparecía entonces sobre el escenario. El concierto había comenzado y con él las sorpresas. La primera para Laura y a cuenta de sus fans. Con el Palacio aún a oscuras y sincronizados cual reloj suizo, sus pausinianos inundaron el recinto con miles de globos amarillos. Se creo una atmósfera tan mágica, que la cantante no pudo evitar emocionarse al verlo. Se quedó sin aliento y arrancar el espectáculo le costó más de un suspiro, pero al final se sobrepuso a la emoción y pudo continuar.

Hay que ser muy grande para aventurarse a abrir el espectáculo con un single y mantener, a pesar de ello, viva la expectación. Laura anoche superó el reto con creces. Pues, a partir de ahí, comenzó un viaje de emociones, en el que los temas clásicos de su repertorio convivieron en perfecta sintonía con los más nuevos. Medleys, baladas intensas y canciones que ya forman parte de varias generaciones conformaron un repertorio digno de enmarcar.

Piezas como Primavera Anticipada, Escucha Atento o Emergencia de Amor proporcionaron  el punto cañero que requería la noche. Con Amores Extraños, Las Cosas Que Vives, La Soledad o Inolvidable nos remontamos a los 90’s y comprobamos que, cuando las canciones nacen de la verdad, perviven para siempre. Se convierten en himnos que no entienden de edad y son cantados por unos y otros ‘con las mismas ilusiones‘ (esto para los muy muy fans). 

“Lo voy a dar todo por vosotros, Madrid, porque a mí no me gustan las cosas a medias”, prometió y cumplió. Prueba de ello son temas como Verdades A Medias, El Caso Está Perdido o Dos Ventanas, que dieron buena cuenta de su maestría y excelente salud vocal, llegando a clavar agudos imposibles y notas altas -altísimas-, solo aptas para gargantas prodigiosas como la suya.

Los instantes más mágicos corrieron a cargo de dos grandes canciones. Primero, sorprendió con una íntima interpretación a piano y voz de su clásico Entre Tú y Mil Mares, que termino haciéndose gigante cuando en las últimas frases de la canción, la banda entró en juego. Más tarde, En Cambio No, ese tema que Pausini escribió para rendir homenaje a su abuela, nos erizó la piel y nos puso un nudo en la garganta. 

Aunque Laura siempre defiende que España es su segunda casa, no olvida sus raíces italianas ni Solarolo (Rávena), el pequeño pueblo del norte de Italia donde se crió. Tanto es así que a día de hoy y tras haber ganado San Remo con 18 años, haber vendido más de 70 millones de discos en todo el mundo y poseer en su haber tres Grammys Latinos -entre otros premios-, ella se sigue definiendo a sí misma como “una chica de pueblo” que ‘no necesita más de nada’ que su familia, su música y sus fans. A estos últimos, dedicó la versión italo-española de Simili/Similares y E Ritorno Da Te/Volveré Junto a Ti

Su sencillez, humildad y el orgullo que muestra hacia sus orígenes campesinos, convierten a Laura Pausini en una artista necesaria en el panorama musical. Lleva 25 años sobre las tablas y acumula miles de éxitos, pero sus pies siempre han pisado tierra firme y sus valores se mantienen intactos desde el primer día. Y eso digno de valorar y agradecer. Como reza su canción Fantástico, son los detalles y las cosas simples las que cambian el mundo. Y sí le bastó la “simplicidad” de dos guitarras, para dar una vuelta de tuerca a grandes hits como Se Fue, Bienvenido o Limpio, que sonaron con un gusto exquisito en formato acústico.

El final del concierto fue una auténtica explosión de luz, color y energía. Acompañada en todo momento por su banda y sus sobresalientes coristas, interpretó Nuevo, Enamorada, Nadie Ha Dicho ft. Gente de Zona y ESTÁ.ALLÁ, canciones que pusieron el punto y final a una noche fantástica, en la que fuimos conscientes del verdadero Valor De Seguir Adelante. Al grito de “¡Gracias Madrid, gracias España. Haced el amor esta noche!”, Laura Pausini se despidió de las más de 9.000 personas que anoche abarrotaron el WiZink Center de Madrid. Rostros tan conocidos como sus compañeros de Factor X Fernando Montesinos y Xavi Martínez, el locutor Antonio Hueso (Cadena 100) o el cantautor Gonzalo Hermida tampoco quisieron faltar a la cita con la italiana, porque es sabido que sus conciertos siempre terminan con El Lado Derecho del Corazón latiendo con más fuerza que nunca. 

Gracias, Laura, por hacernos sentir tanto, aún nos dura la resaca emocional ¡Vuelve pronto!


Texto: María Sánchez

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.