Quedaban apenas cuatro días para terminar 2017, cuando Fredi Leis nos anunció regalo de Reyes por adelantado. “No podíamos aguantar sin tocar hasta la salida del disco… Así que ¡ahí vamos!”, escribió en sus redes sociales. El 12 de enero de 2018, Fuenlabrada (Madrid) tenía una cita con el cantautor, que prometía movida y ganas de pasarlo bien. 

El Teatro Josep Carreras fue el recinto elegido para albergar el primer concierto del año de Fredi Leis y el último antes de la salida de su próximo disco. Una despedida o punto y seguido de Días  Grandes para continuar escribiendo renglones con el repertorio que está por venir. 

En torno a las nueve de la noche, las luces del teatro se apagaban y Carmela (guitarra), Alejandro (bajo) y Bruno (batería) tomaban posiciones en el escenario. Fredi salió segundos más tarde y “con esa marca de sol en la cadera…”, comenzaba una velada realmente especial. 

Con las ganas y energía de quien lleva días sin tocar y necesita saciar su sed de directo, Leis y su banda conquistaron al público madrileño con temas como Fugitiva, Vaya Lío, La de los Labios Rojos o Échame de Menos, cuya versión renovada y mucho más pegadiza provocó que el respetable se removiese en sus butacas al compás del estribillo. 

Si con los temas más “canallas” o movidos el gallego atrapa, con los momentos más íntimos a golpe de piano y voz consigue desarmarnos y hacer que caigamos rendidos a su enorme talento. Como músico autodidacta que es, quizá no domine el complejo lenguaje musical, pero sabe tocar la tecla adecuada para que sus melodías impacten directas al corazón de quien lo escucha. Al de Santiago la música le corre por las venas y logra trasmitir ese amor incondicional que tiene por ella con su manera de interpretar y sentir cada tema.  

Entre canción y canción, también hubo tiempo para las confesiones, los chascarrillos y las bromas con el público. Declaró que compuso Me Quemas de madrugada y para curar las heridas de un antiguo amor; cedió la palabra a Carmela, quién desató la carcajada de los asistentes, tras dejar en evidencia el humor de Fredi -¡Carmela mola y punto!-; y bromeo con quien se negó a que la noche de concierto se terminase sin el bis de rigor. 

Leis estaba a gusto sobre el escenario, feliz, entregado con cada canción y los asistentes lo notaron y supieron agradecer con aplausos y acompañamientos de voz. Estrellas Fugaces y Mariposas levantaron a los presentes de sus asientos, pero el momento de la noche llegó de la mano de Sálvate, el último adelanto de su nuevo álbum, que el cantautor decidió estrenar en directo el mismo día de su lanzamiento. Fredi confesó que dudó a la hora de incluir la canción en el tracklist del directo, pues, al haberse lanzado de manera oficial ese mismo día, quizá aún había quien no la había escuchado. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. El público acudió con los deberes hechos y junto a él corearon “Sálvate que esta vida nuestra ha terminado, pásele el testigo al otro lado…”. 

Define este tema como una contestación en voz alta a una pregunta que llega tarde y a destiempo”, con ella se plantea “Cómo decirle a la persona que quieres que es el momento de que cada uno rehaga su vida porque la que tenemos juntos ya se ha terminado”.  Y lejos de concluir, Fredi Leis aprovechó la ocasión para anunciar el comienzo de esa nueva etapa que arrancará el próximo 23 de febrero con el lanzamiento de Neón, su primer disco, que firmará y presentará en diversas ciudades españolas. 

El final estaba cerca y la despedida merecía estar a la altura. Sobre el escenario, Una Guerra de Granadas y Sevillas y una sensacional cover de la BSO de Narcos fueron la excusa perfecta para proclamar nuestra rendición definitiva. El de Santiago hizo gala de su potente registro vocal y esa forma única de jugar con las melodías: ese ir de menos a más y de más a menos, que nos deja sin armaduras y rinde a sus pies. Y aunque echamos de menos temas como Santiago o Fuimos; salimos sin rencores, Fredi, porque escucharte siempre es una bendición. 

Como viene siendo habitual, el cierre del concierto se efectuó desde la Torre de Control. Un fin de fiesta, que puso el punto y seguido a la trayectoria de un artista, al que estamos seguras de que veremos aterrizar en los recintos más importantes de este país. Porque el viernes, como diría Carmela, vinisteis a Fuenlabrada para hacerlo de puta madre y la casualidad es que ¡lo hicisteis de puta madre! 

Texto: María Sánchez 

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.