El pasado domingo, Efecto Pasillo y su gira Barrio las Banderas llegaban a la Sala BUT de Madrid, cerrando así el ciclo de conciertos de los Matinales de El País, en los que el periódico apuesta por la música en directo para todos los públicos. Su objetivo es acercar las mejores actuaciones al horario diurno de fin de semana y disfrutar de ellas en lugares perfectamente habilitados.

Sobre la 13:00 horas, la sala se abarrotaba de niños y adultos ansiosos de ver a Iván Torres (cantante), Nau Bareto (guitarrista), Javi Moreno (batería), Arturo Sosa (bajista) y Tato Latorre, quien, además de ser el productor del disco, ejerció en esta ocasión de guitarrista invitado. 

De pronto, las luces se apagaron y un aperitivo salvaje apareció en las pantallas del escenario. El videoclip de Salvajes Irracionales, su nuevo single, se proyectó en exclusiva -se estrenará el 1 de diciembre- y dejó al público con la boca abierta. Así, sin haber aparecido aún el grupo en escena, los asistentes estaban ya metidos completamente en el show bailando y cantando.

Tras ello, unos enérgicos Efecto Pasillo se mostraron ante su público. Iván Torres, con su tradicional sombrero, abrió el directo con Mi fortuna y haciendo uso del pie de micro. Sin embargo, lo estático desapareció con Tiembla la Tierra, en la que el cantante se arrancó a bailar al igual que el resto de la sala. El subidón final de esta canción vino de la mano de dos cañones de humo y una trompeta gigante, que Iván hizo sonar ¡Ahora sí, la fiesta había comenzado!

“No hay nada en el mundo como cantar nuestras canciones, y más con buen rollo” confesaba el artista, dando paso a No importa que llueva, No hay nadie en el mundo como ella, Hueles a fresa y Si Te Vienes a Bailar. Los asistentes cantaron a pleno pulmón y fuimos testigos de uno de esos momentos tiernos que suelen regalar los conciertos. Una mamá coreó y dedicó estas canciones a su pequeña, mientras que la menor sonreía tímidamente y se deshacía en abrazos hacia su progenitora.

Tras Caballo  de Batalla, las luces de la sala se encendieron por petición expresa del artista. Quería ver las “caritas” del público y agradecer que éste hubiese “dejado sus planes de domingo para asistir al concierto”.  Los espectadores enloquecieron levantado las manos y gritando para saludar al grupo.

Y entonces, tuvimos que dejarnos llevar por la imaginación. Suponer que había una chica repartiendo huevos por la sala y que aquéllos que se cayeran al suelo servirían para hacer una tortilla. Ésta última, fue la palabra mágica que permitió a los asistentes adivinar el tema que venía a continuación. Efectivamente, había llegado la hora de sentirse bien, mucho mejor de lo que ya estábamos. 

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=KECPN5lTOAE&w=560&h=315]

Tras el precioso final a capella de esta última canción y aún con las luces encendidas de los teléfonos móviles, formando una preciosa constelación; el cantante nos contó que para componer suele aislarse en sierra. Sin embargo, en uno de esos retiros se trasladó a la Isla de la Graciosa en Las Palmas (Canarias) y allí fue dónde nació Debajo del riscoPon tu bandera, libera el equipaje” dice, y el artista haciendo caso a su propia letra se enfundó su bandera y lo dio todo. Sin embargo, este todo llegaría a su punto más álgido en el final del tema, cuando los chicos se atrevieron con la percusión. 

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=ErCi5yusmF8&w=560&h=315]

El concierto estaba entrando en la recta final e Iván Torres se interesó por conocer la hora. “Las 13:57”, se oyó entre el público. Y con una sonrisa picarona, el cantante nos avisó de que “Empieza la hora del perreo”. Podéis imaginaros la exaltación de los presentes cuando empezó a sonar Mentira. Todo ello,  sin contar que Javi Moreno cambió la batería por el micro y comenzó a rapear junto al vocalista. De esta forma, nos sumergimos en Pequeña“Con el perreo las cosas se han vuelto salvajes”, gritó Torres dando paso al tema con el que había comenzado el show, Salvajes Irracionales. Ni se notó que este ya había sido escuchado por el público, la gente entregada volvió a cantar, bailar y a dejarse llevar como si no lo hubiesen escuchado esa mañana. “Espero que todos seáis salvajes irracionales” confesó el canario.

El repertorio se agotaba pero, por el contrario, las ganas de fiesta se incrementaban conforme los minutos transcurrían. Por ello, qué mejor que Put yours hands in the air y Don’t stop the party para satisfacer las demandas de un público, procedente de diversos rincones de la geografía española: desde Canarias, pasando por Murcia y hasta Bilbao (entre otras ciudades). 

El desenlace lo protagonizarían Carita de Buena y su gran éxito, Pan y mantequilla. La fiesta había terminado a lo grande con confeti y con Mi Gran Noche de Raphael, como hilo musical de despedida. Y la noche … no sabemos cómo sería, pero lo que sí tenemos claro es que fue una magnífica mañana de domingo. Un cóctel de familia, amigos y buena música en directo que funcionó a las mil maravillas y que los chicos de Efecto Pasillo supieron agitar con ese buen rollo que tanto les caracteriza. 

IMG_0317
Final de concierto de Efecto Pasillo en Madrid. Foto: Bemol Magazine

Texto: Hada Casado Blázquez y María Sánchez

Fotografía: María SánchezHada Casado Blázquez y RocíoPH