Conocimos a Javier Sanz el pasado miércoles, aquél día venía como guitarrista de su amigo y también cantante Pablo Pedraza. Entonces, quizá desempeñó un papel secundario -pero no menos importante-, que dos días más tarde relegó para convertirse, junto con su grupo, en el auténtico protagonista de la noche. Javier Sanz (vocalista y guitarra), David Parra (guitarra), Jorge Cuadrado (bajo) y Nicolás Marchena (batería) o, lo que es lo mismo, Última Toma presentaron el pasado día 26 en la madrileña sala Honky Tonk su ultimo EP, Autopistas

Unos días antes, el grupo había calentado motores actuando como telonero de Salvador Beltrán en la Sala Caracol. Sin embargo, como el propio Javier Sanz nos confesaba, aquella actuación les había sabido a poco y les dejaba con ganas de más. Por ello, el viernes pudieron aliviar su sed de directo en un concierto propio, que aspiraban a convertir en “un show y una fiesta inmensa”. Y a juzgar por las reacciones del público, no nos cabe duda de que lo consiguieron.

Amigos, familia y amantes de la música se congregaban en torno a las 21:30h en las puertas de la sala. A esa misma hora, también se dejaron ver por allí los integrantes del grupo, quienes, tras las pruebas de sonido de rigor, salieron a la calle a tomarse un respiro y charlar con quienes habían acudido a la cita. Mientras los madrileños se tomaban un refrigerio para mitigar las altas temperaturas de la Capital, en el interior los ilicitanos Luces de Neón se preparaban para dar comienzo al show. La banda alicantina ejercía de invitada y quiso estar a la altura. Su enérgica batería y potente guitarra nos trasladaron al rock de los 80 para concluir con un tema mucho más actual, Lady Madrid, un tributo a Pereza y a nuestra cuidad; un gesto que el público supo agradecer con aplausos y uniendo su voz a la del grupo cada vez que llegaba el estribillo. 

Luces de Neon
Luces de Neón en Honky Tonk. Fuente: Instagram lucesdeneonmusic

Luces de Neón concluyeron por todo lo alto y con el ambiente más que caldeado, les tocó el turno a los verdaderos protagonistas de la noche. Última Toma subió con paso firme al escenario y el Rock & Roll inundó la sala. Codo con Codo fue el tema elegido para abrir el directo.

A continuación, los temas de su primer EP, Última Toma (2016), se intercalaron con los nuevos. Encadenado a Tu Piel, De Bar en Bar, El Boogie o Cada Vez Que Estás Aquí levantaron al público de sus asientos, gracias al derroche de energía de los chicos . Por su parte, canciones como Amor Helado o Contigo pusieron ese toque romántico, al más puro estilo Última Toma, que acabaron por conquistar a los presentes.  [youtube https://www.youtube.com/watch?v=0HGjKnr90Tk&w=560&h=315]

Los minutos pasaban y nos metíamos, así, de lleno en el ecuador del concierto. Los madrileños se habían propuesto dar lo mejor de sí mismos y estaban dispuestos a hacer cualquier cosa para lograrlo. Sonó, entonces, Algo Más y poco tiempo después fuimos testigos de la gran sorpresa de la noche: con las guitarras más presentes que nunca y dispuestas a echar humo, la banda se atrevió a versionar a Los Zigarros. Dentro de la Ley revolucionó a los asistentes y nos convencieron de que “dentro de la Ley estoy a gusto, nena”

Con la adrenalina por las nubes, tocaba despedirse. El tema elegido para cerrar fue Number #1, con el que nos hicieron despegar los pies del suelo y viajar hasta la mismísima luna. Un broche de oro que puso fin a una velada de Rock & Roll en estado puro. Desde aquí les deseamos a Última Toma todo lo mejor y esperamos que sus Autopistas les conduzcan a seguir cumpliendo sueños. Y para terminar, si me permiten la licencia, ¡”También quiero decirte que quiero que se repita…”!

Texto y Fotografía: María Sánchez

Escrito por

María Sánchez

Tuve walkman, discman y pertenezco a esa especie en extinción que escucha música en formato físico.