Dicen que la vida son etapas, que hay que renovarse o morir, pues algo así sucedió anoche en la Sala Honky Tonk de Madrid. Luis Fochoso (voz), Arturo Jiménez (guitarra), Iván Mateos (batería) y Jesús B. Mozos (bajo), o lo que es lo mismo, Atacados ponían punto y final -mejor dicho punto y seguido- a una etapa para dar comienzo a otra en 2017. Atrás queda aquello de grabar sencillo a sencillo. El próximo año -sobre primavera- Atacados volverán a pisar todavía más fuerte si cabe y, esta vez, lo harán con disco bajo el brazo. Y nosotros bien que nos alegramos porque, tras casi diez años de carrera musical, ya iba siendo hora de que alguien apostase por ellos para embarcarse en la grabación de un álbum. Su álbum. Así que ¡qué mejor manera de celebrarlo que con un concierto íntimo!, de esos, en los que artistas y público se miran directamente a los ojos y se crea una sinergia difícil de explicar con palabras. 

En torno a las 21:30 de la noche, los primeros asistentes se agolpaban a las puertas de la madrileña sala: los de siempre, los que llevan desde 2007 apoyando a los chicos, junto con los nuevos, los que los han descubierto hace relativamente poco y se han quedado prendados de esa energía y buen rollito que desprende la banda. Veinte minutos de espera en la calle, hasta que por fin las puertas de la sala se abrieron y el público comenzó a tomar posiciones. Una sala de reducidas dimensiones, con muy buena acústica -como ya nos comentaba Arturo hace unos días– y perfecta para recibir el calorcito de púbico, quien podía verlos a menos de un metro de distancia “¡Y eso nos encanta!”, afirmaban. 

Pasadas las diez de la noche, unos Atacados enérgicos y con una sonrisa de oreja a oreja saltaban al escenario para hacernos pasar una velada de lo más agradable. Felicidad fue el tema escogido para abrir el concierto y, con un comienzo así, los primeros aplausos del público no tardaron en escucharse. Entre el respetable, además, se encontraba alguien muy especial, que no se quiso perder la actuación de sus excompañeros y amigos y que aplaudió y gritó como uno más. Ese no era otro que Carlos, el exguitarrista de Atacados, que se dejó ver por allí e, incluso, fue aclamado por Luis para que se subiese al escenario. Sin embargo, Carlos quiso dejar todo el protagonismo a Atacados y prefirió disfrutarlos desde el otro lado (como un espectador más). 

Temas de sus inicios, junto a canciones más modernas se intercalaban en una noche, en la que los cuatro chicos supieron hacer muy bien los deberes y nos presentaron un repertorio de los más variado, como ya se encargó de subrayar Luis al inicio de la noche. Temas cañeros como Fuera de Control, más latinos como Me gustas -elegido como banda sonora para el vídeo promocional del canal 13TV– o su sensacional Hasta que Salga el Sol, fueron algunas de las canciones elegidas para inundar de música la sala Honky Tonk. Además, también hubo tiempo para las sorpresas. Se atrevieron a versionar dos de las canciones más sonadas de este verano: Sofía de Álvaro Soler y Cómo te atreves de los colombianos Morat

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Sin embargo, el momento más especial e íntimo de la noche aún estaba por llegar. Jesús B. Mozos tomó la palabra y anunció al público que había llegado el momento de ponerse románticos. La batería de Iván paró por un momento, Arturo tomó asiento y su guitarra eléctrica comenzó a sonar como si de una acústica se tratase y la suave voz de Luis comenzó a pronunciar las primeras frases de su tema Quiero. Una versión muy distinta a la de su EP -mucho más rockera ésta última- que no dejó a nadie indiferente. En ese momento surgió de verdad la magia. 

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El final del concierto se acercaba y había que poner a bailar y cantar al público. Algo que, sin duda, consiguieron cuando tocaron sus famosos Hasta que salga el sol y Quédate conmigo. Sin la presencia de Lucía Gil en el primero y sin la de Rasel en el segundo, pero acompañados de unas gargantas que, aunque de artistas quizá tengan poco, a entusiastas no las ganó nadie. Quédate conmigo fue el tema elegido para cerrar el concierto y el mensaje que quisieron transmitir a sus seguidores. Es cierto que el espectáculo había concluido, pero, a su vez, marcaba el inicio de un nuevo ciclo: el pistoletazo de salida hacía el primer disco de Atacados

Las luces se apagaron y los chicos bajaron del escenario para despedirse uno por uno de todos los que aquella noche habían acudido a verlos. En la entrada de la sala los cuatro integrantes de la banda recibieron numerosos gestos de cariño por parte de su público, regalos y palabras de agradecimiento y enhorabuena por su actuación (entre ellas, las nuestras). Luis agradeció a los medios su asistencia y Jesús nos comentó que el año que viene deseaban volver a la sala, esta vez, a estrenar el que será su próximo disco. Y si es así, allí que estaremos nosotros de nuevo ¡Os esperamos pronto Atacados!

Texto y fotografía: María Sánchez Moncada